martes, 28 de julio de 2026

La AF Guadalupe pregonará las Fiestas de Carretería y representará "Historia de un Romance"

La Agrupación Folclórica Guadalupe ha sido designada pregonera de las Fiestas en honor a Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe 2026 y será la encargada de pronunciar el pregón con el que se dará oficialmente comienzo a unas celebraciones que, generación tras generación, han formado parte de la historia, la devoción y la identidad de los vecinos de Carretería.

La cita tendrá lugar el próximo viernes 31 de julio, a las 19:00 horas, en el salón de actos de la planta alta de la Asociación de Vecinos Tilama. Con su designación como pregonera, la Agrupación Folclórica Guadalupe asume el honor y la responsabilidad de abrir oficialmente unas fiestas profundamente arraigadas en la vida del barrio, ofreciendo un pregón concebido como un homenaje a la memoria colectiva de Carretería y las personas que, con su esfuerzo, trabajo y compromiso, han contribuido a construir su identidad.

A lo largo del pregón se recordarán vivencias, tradiciones y costumbres que forman parte del patrimonio inmaterial del barrio, poniendo en valor la devoción a la Virgen de Guadalupe y el legado de tantas generaciones que han mantenido vivo el espíritu de estas fiestas.

Uno de los momentos más emotivos de la velada llegará con el homenaje y reconocimiento a los cinco miembros fundadores de la Agrupación Folclórica Guadalupe. Con este gesto, la agrupación quiere agradecer públicamente a quienes, con ilusión, esfuerzo y amor por el folclore, hicieron posible el nacimiento de un proyecto que hoy continúa creciendo y llevando el nombre de Carretería allí donde actúa.

Este reconocimiento pretende poner en valor el compromiso y la visión de quienes dieron el primer paso para crear la Agrupación Folclórica Guadalupe, cuyo trabajo ha permitido que nuevas generaciones continúen preservando y difundiendo el folclore canario desde Carretería.

Una vez concluido el pregón, y en torno a las 19:45 horas, la Agrupación Folclórica Guadalupe pondrá en escena «Historia de un Romance» , una producción propia que una música tradicional, interpretación escénica y narrativa para contar una historia profundamente ligada a la memoria sentimental del pueblo canario.



El espectáculo fue presentado por primera vez el pasado 31 de enero , en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura de la Villa de Moya. Justo seis meses después , volverá a representarse, esta vez en el marco de las Fiestas en honor a Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe de Carretería, ofreciendo al público una nueva oportunidad para disfrutar de una propuesta artística concebida para emocionar y poner en valor la riqueza del folclore canario.

"Historia de un Romance" narra una historia de amor ambientada en los tiempos de nuestros abuelos. A través de un cuidado repertorio de canciones tradicionales de Canarias y de la interpretación de sus personajes, el espectáculo transporta al espectador a una época en la que los sentimientos se expresaban entre miradas, cartas y promesas, mientras la emigración marcaba el destino de muchas familias canarias. Cada canción representa un capítulo de ese romance y acompaña un recorrido por el amor, la ilusión, las despedidas, la esperanza, los reencuentros y la nostalgia, convirtiendo la música en la auténtica narradora de la historia.

El repertorio reúne una cuidada selección de canciones tradicionales canarias que acompañan el desarrollo del relato y refuerzan la carga emocional del espectáculo, integrando música e interpretación en una propuesta escénica concebida para llegar al corazón del público.

La producción constituye, además, un sentido homenaje a todas aquellas familias que un día tuvieron que abandonar su tierra para buscar un futuro mejor, especialmente a los vecinos de Carretería que emprendieron el camino hacia Cuba o Venezuela llevando siempre consigo el recuerdo de su barrio. Con esta propuesta, la Agrupación Folclórica Guadalupe reivindica el folclore como una herramienta para conservar la memoria, transmitir emociones y contar la historia de un pueblo a través de sus canciones.

Esta producción refleja también la inquietud de la Agrupación Folclórica Guadalupe por seguir innovando desde el respeto a la tradición, demostrando que el folclore puede dialogar con la interpretación escénica para acercar al público historias que forman parte de la memoria colectiva de Canarias. La música popular se convierte así en un vehículo para emocionar, preservar el patrimonio cultural inmaterial y transmitir a las nuevas generaciones el legado de quienes nos precedieron.

La producción ha sido realizada por Misael Pérez y está dirigida por Misael Pérez y Emeterio Perdomo, contando además con la colaboración especial de Juan Bosco Arencibia, Noelia Perera y Aarón González , cuya participación enriquece esta propuesta escénica y refuerza un proyecto concebido desde el trabajo colectivo y el compromiso con la conservación y difusión del patrimonio musical y cultural de Canarias.



La Agrupación Folclórica Guadalupe agradece al Ayuntamiento de la Villa de Moya, a la Comisión de Fiestas y a la Asociación de Vecinos Tilama la confianza depositada para asumir el pregón de las fiestas y hacer posible una velada que unirá tradición, cultura y sentimiento.

La agrupación invita a todos los vecinos y visitantes a compartir una noche que promete convertirse en uno de los momentos más significativos de las fiestas patronales. Pregón, reconocimiento, música y memoria se darán la mano en una velada concebida para celebrar las raíces de Carretería y rendir tributo a quienes, desde distintas generaciones, han contribuido a preservar su patrimonio cultural. Una noche en la que el folclore volverá a demostrar que sigue siendo una de las formas más auténticas de contar la historia de un pueblo y de transmitir su identidad de generación en generación.

Una calle para Nino Jiménez, un acto de justicia con el folclore canario.

Hay reconocimientos que trascienden el ámbito institucional para convertirse en un símbolo del agradecimiento de todo un pueblo. La propuesta del Ayuntamiento de Telde de dedicar una calle a Nino Jiménez responde a ese espíritu. No se trata únicamente de incorporar un nombre al callejero de la ciudad, sino de distinguir una trayectoria de décadas dedicada al estudio, la enseñanza, la divulgación y la promoción de la cultura tradicional canaria.

Las calles forman parte de la memoria colectiva. A través de sus nombres, los municipios recuerdan a aquellas personas cuya contribución ha dejado una huella en la vida social, cultural o histórica de la comunidad. Por ello, cada nueva denominación supone también una invitación a conocer quién fue la persona homenajeada y cuáles fueron sus aportaciones.

En el caso de Nino Jiménez, su biografía está estrechamente vinculada al folclore y a la cultura popular de Canarias. Concertista de timple, animador sociocultural por la UNED, técnico diplomado en Contabilidad Analítica y de Costes, investigador, docente y comunicador, ha desarrollado una intensa actividad en numerosos ámbitos relacionados con la conservación y difusión de nuestras tradiciones.

Su trayectoria comenzó muy pronto en el movimiento asociativo y cultural de Telde. A lo largo de los años promovió y dirigió diferentes colectivos musicales, entre ellos la Agrupación Folclórica La Pardilla, el Grupo de Música Popular Guanhaben, Acorayda, Neygá, Daute o el Grupo Cendro, participando además en otras iniciativas vinculadas a centros educativos, asociaciones vecinales y proyectos culturales del municipio.

Paralelamente desarrolló una importante labor de investigación y recopilación de campo. Sus trabajos se extendieron por Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma y El Hierro junto al entonces Instituto Canario de Etnografía y Folclore del Cabildo de Gran Canaria. Aquellas investigaciones permitieron documentar manifestaciones de la cultura popular y colaborar con especialistas como Jorge de Persia y Josep Crivillé i Bargalló.

Su compromiso con el conocimiento y la divulgación de la cultura tradicional también quedó reflejado en su participación en congresos, seminarios y jornadas dedicadas al folclore. Entre ellas destaca su ponencia «Situación del canto popular en la isla de Gran Canaria», presentada en el I Congreso de Cultura de Canarias celebrado en la Universidad de La Laguna en 1987, organizado por el Centro de la Cultura Popular Canaria y el Gobierno de Canarias.

La enseñanza ha sido otro de los ejes fundamentales de su trayectoria. Fue miembro fundador de la Escuela de Folclore de Las Palmas y de la Universidad Popular de Las Palmas, donde desarrolló labores de animación sociocultural y docencia musical. Posteriormente, en noviembre de 1992, impulsó la creación de la Escuela Municipal de Folclore de Telde, estableciendo su programación y coordinando su desarrollo durante varios años.

A través de este proyecto se ampliaron las actividades relacionadas con la música, el baile y otras manifestaciones de la cultura tradicional, como la cerámica, el calado o la confección de la indumentaria tradicional, contribuyendo a acercar estos conocimientos a numerosas personas del municipio.

Todos estos méritos reflejan una trayectoria continuada al servicio de la cultura popular canaria. Una labor desarrollada desde diferentes ámbitos, pero siempre con un mismo objetivo: contribuir al conocimiento, la conservación y la difusión de unas tradiciones que forman parte de la identidad de Canarias.

La divulgación ocupó igualmente un lugar destacado en la trayectoria de Nino Jiménez. Convencido de que el patrimonio cultural debía llegar al mayor número posible de personas, encontró en los medios de comunicación una herramienta eficaz para acercar el folclore y las tradiciones al conjunto de la sociedad.

Desde la inauguración de la Emisora Municipal Canal Telde 106.2 FM, en diciembre de 1993, dirige y presenta el programa «El Timple», un espacio dedicado a la difusión de la cultura canaria en sus más diversas manifestaciones. A través de la música, la poesía, la artesanía, la gastronomía, el humor y otros contenidos vinculados a nuestras tradiciones, el programa se convirtió en un punto de encuentro para quienes sienten interés por el patrimonio cultural de las islas.

Su actividad en la radio municipal no se limitó a este espacio. También participó en programas de fin de semana, informativos, labores técnicas y grabaciones, desarrollando una amplia labor dentro de la emisora.

Posteriormente amplió esa tarea divulgativa a la televisión local con el programa «Raíces Isleñas», dedicado igualmente a las costumbres y tradiciones de Canarias. A través de entrevistas, reportajes y la presencia de músicos, artesanos, investigadores y representantes de diferentes manifestaciones culturales, este espacio contribuyó a dar visibilidad al trabajo que desarrollan numerosas personas y colectivos en favor de la cultura popular.



Junto a su faceta como comunicador, continuó impulsando proyectos relacionados con el folclore. Coordinó diferentes producciones discográficas promovidas por el Ayuntamiento de Telde y participó en la edición de trabajos dedicados al timple canario, al Grupo Acorayda, al Grupo Daute y a otras iniciativas musicales desarrolladas en las islas.

Su compromiso con la formación y la investigación también quedó reflejado en la organización de las Jornadas de Folclore de La Pardilla, de las que fue miembro fundador. En ellas presentó diversas ponencias relacionadas con el canto popular, los oficios tradicionales y los trabajos de recopilación de campo, contribuyendo a generar espacios de reflexión sobre el patrimonio cultural canario.

A lo largo de su trayectoria participó igualmente en cursos de especialización y reciclaje relacionados con la investigación de campo, la animación sociocultural, la música popular, la dinámica de grupos y otras materias vinculadas a su actividad profesional.

Su trabajo trascendió el ámbito de Canarias. En 2003 participó junto a la Parranda El Cerrillal en el IV Encuentro de Folclore de los Países Andinos, celebrado en Lima (Perú), donde tomó parte en diferentes actividades y ofreció un taller sobre el timple canario.

En 2007 representó a Canarias en el VIII Encuentro del Patrimonio Inmaterial de los Pueblos Andinos, celebrado en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), presentando una ponencia sobre el folclore tradicional de Gran Canaria y participando en talleres dedicados a los instrumentos tradicionales de las islas.

Al año siguiente presentó el proyecto de revalorización del timple canario durante las fiestas de Melenara y posteriormente lo llevó al Festival Internacional Rawafid Azawana, celebrado en El Aaiún, en el Sáhara Occidental.

Su labor ha sido reconocida en numerosas ocasiones por colectivos e instituciones. Entre esas distinciones figura el Premio Arnao a la Difusión del Folclore, concedido en 2002 por la Agrupación Folclórica Arnao, así como el Mérito Cultural de la Ciudad de Telde, además de diferentes homenajes, placas y reconocimientos recibidos a lo largo de su trayectoria.



En septiembre de 2006, los colectivos vecinales Meclasa, de Melenara, y Patronato La Sal, de La Garita, le rindieron un homenaje por la labor cultural desarrollada durante más de tres décadas en el municipio de Telde. Un año más tarde fue pregonero de las fiestas de San Isidro de La Pardilla, un reconocimiento especialmente significativo al tratarse del barrio donde nació y desarrolló buena parte de su actividad cultural.

La trayectoria de Nino Jiménez permite apreciar una dedicación continuada a la investigación, la enseñanza, la divulgación y la promoción de la cultura tradicional. Son ámbitos diferentes, pero complementarios, que reflejan una vinculación constante con el patrimonio cultural canario y con su transmisión a la sociedad.

En 2016, la trayectoria de Nino Jiménez sufrió un inesperado punto de inflexión al serle diagnosticado un ictus agudo. La enfermedad lo obligó a alejarse de muchas de las actividades que había desarrollado durante décadas y supuso un duro golpe para él, para su entorno y para quienes habían compartido con él tantos proyectos vinculados a la cultura tradicional.

 

Sin embargo, el paso del tiempo ha demostrado que el verdadero legado de una persona no depende únicamente de su presencia cotidiana. La aportación realizada por Nino Jiménez continúa formando parte del patrimonio cultural de Telde y de Canarias a través de los proyectos que impulsó, de las investigaciones que llevó a cabo, de las iniciativas que promovió y de la huella que dejó en numerosas personas y colectivos.

 

Precisamente por ello, la propuesta de dedicarle una calle adquiere un significado que va más allá del propio reconocimiento institucional. Es una forma de agradecer públicamente una trayectoria de servicio a la cultura popular y de incorporar su nombre al patrimonio simbólico de la ciudad.

 

En una época en la que la inmediatez parece imponerse en todos los ámbitos, reconocer el trabajo desarrollado durante tantos años por personas vinculadas a la investigación, la docencia y la divulgación cultural supone también poner en valor la importancia de conservar nuestras raíces y transmitirlas a las nuevas generaciones.

 

En lo personal, esta noticia me produce una enorme satisfacción. Siempre he sentido una profunda admiración por el trabajo desarrollado por Nino Jiménez y por la contribución que ha realizado al folclore y a la cultura tradicional canaria.

 

Pero, más allá de su currículo, si hay algo que siempre he valorado es su calidad humana. En distintas ocasiones he recurrido a él para solicitar su colaboración y nunca encontré una negativa. Siempre mostró cercanía, humildad y una disposición admirable para compartir sus conocimientos y colaborar de forma generosa cada vez que fue requerido.

 

Quienes dedican su vida a la cultura suelen dejar un legado que va mucho más allá de publicaciones, grabaciones o reconocimientos. También dejan un ejemplo de compromiso, de constancia y de generosidad. En mi opinión, esa es una de las principales características que definen a Nino Jiménez.

Por todo ello, quiero expresar mi más sincera felicitación a Nino Jiménez por este merecido reconocimiento. Del mismo modo, considero acertada la iniciativa del Ayuntamiento de Telde de proponer que una de sus calles lleve su nombre, porque con ello se reconoce la trayectoria de una persona que ha contribuido de manera significativa al conocimiento y la difusión de la cultura tradicional canaria.

Las calles cambian con el paso de los años, pero los nombres que las identifican permanecen como parte de la historia de una ciudad. La propuesta de dedicar una calle a Nino Jiménez permitirá que las generaciones futuras conozcan la figura de un hombre que dedicó buena parte de su vida a investigar, enseñar y divulgar el patrimonio cultural de Canarias. Ese será, probablemente, el mayor valor de este reconocimiento: mantener viva la memoria de una trayectoria que forma parte de la historia cultural de Telde y de nuestro Archipiélago.

Los reconocimientos en vida tienen un valor especial. Permiten expresar el agradecimiento de toda una comunidad a quienes, con su trabajo, han contribuido a enriquecer el patrimonio colectivo. En el ámbito de la cultura tradicional, donde tantas horas de esfuerzo transcurren lejos de los focos y del reconocimiento público, estos gestos adquieren un significado aún mayor.

La propuesta de dedicar una calle a Nino Jiménez no solo distingue a una persona. También pone en valor la investigación, la enseñanza, la divulgación y el compromiso con la conservación de nuestras tradiciones. Es, en cierto modo, un reconocimiento a todas aquellas personas que, desde el anonimato o con una presencia discreta, han dedicado su vida a mantener vivo el legado cultural de Canarias.

El callejero de una ciudad es también un libro abierto de su historia. Cada nombre recuerda a quienes, desde distintos ámbitos, contribuyeron al desarrollo de la sociedad. Que el de Nino Jiménez pase a formar parte del de Telde supone reconocer una trayectoria ampliamente vinculada a la cultura popular y dejar constancia de una labor desarrollada durante décadas al servicio de nuestras raíces.

Mi felicitación más sincera a Nino Jiménez por este merecido reconocimiento y al Ayuntamiento de Telde por impulsar una iniciativa que contribuye a preservar la memoria de quienes han dedicado su vida a la cultura. Porque las calles identifican lugares, pero son las personas las que construyen la identidad de los pueblos. Y la trayectoria de Nino Jiménez forma parte, por derecho propio, de la historia cultural de Telde y de Canarias.

domingo, 26 de julio de 2026

Los Caballitos de Fuego de Gáldar: una celebración, una historia y muchas preguntas

Los Caballitos de Fuego forman parte hoy de la vida festiva de Gáldar, mientras su trayectoria histórica continúa siendo objeto de estudio.

Pocos conocen que detrás de esas figuras blancas se esconde una historia que trasciende las fronteras de Gáldar y conecta esta celebración con antiguas manifestaciones festivas presentes en distintos lugares de Europa y, posteriormente, en Canarias.

Responder a preguntas como ¿de dónde proceden realmente los Caballitos de Fuego?, ¿qué relación guardan con los Caballos Fufos de Tazacorte, los Caballos Fuscos de Fuencaliente o los antiguos Caballos de Fuego de San Cristóbal de La Laguna?, supone emprender un recorrido por la historia del patrimonio festivo europeo y canario.

Los Caballitos de Fuego de Gáldar forman hoy parte de la vida festiva del municipio y de las Fiestas Mayores de Santiago. Su presencia actual es fruto del trabajo de quienes han apostado por su puesta en valor desde 2015, incorporándolos nuevamente al paisaje festivo galdense y acercándolos a nuevas generaciones.

La documentación conservada aporta referencias que sitúan a los Caballitos de Fuego dentro de las Fiestas Mayores de Santiago a mediados del siglo XIX. Sin embargo, como ocurre con muchas manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial, conocer su origen exacto requiere analizar las fuentes disponibles, valorar las investigaciones realizadas y situar cada referencia dentro del contexto histórico en el que aparece.

Una referencia documental constituye una aportación relevante para cualquier estudio histórico, pero la trayectoria completa de una expresión cultural no puede depender únicamente de un documento aislado. Su conocimiento debe construirse a partir del conjunto de fuentes disponibles, los testimonios, las investigaciones y el análisis de quienes han dedicado tiempo al estudio de estas manifestaciones.

Los Caballitos de Fuego de Gáldar se encuentran así entre la memoria colectiva, la investigación histórica y una realidad festiva presente, formando parte de un proceso de estudio que continúa abierto.

I.Los caballos fingidos: un legado de la tradición festiva europea

Las manifestaciones que hoy conocemos como caballos fingidos cuentan con antecedentes documentados desde finales de la Edad Media y alcanzaron un notable desarrollo entre los siglos XV y XVII, especialmente vinculados a las celebraciones del Corpus Christi y otras festividades religiosas, aunque con el paso del tiempo también pasaron a formar parte de numerosas fiestas populares.

Con esta denominación se identifican figuras construidas mediante estructuras ligeras que permitían a una persona simular que cabalgaba mientras ejecutaba danzas y recorría las calles acompañadas por músicos y otros personajes festivos.

Las procesiones y celebraciones públicas de aquella época eran auténticos espectáculos populares donde convivían la liturgia, el teatro, la música y la participación ciudadana. Gigantes, cabezudos, dragones, tarascas, diablos y caballos fingidos formaban parte de un universo simbólico que convertía las calles en un gran escenario abierto.

Al igual que los gigantes y los papagüevos que todavía hoy protagonizan numerosas fiestas canarias, los caballos fingidos pertenecen a ese antiguo patrimonio festivo que ha logrado mantenerse vivo gracias a su capacidad de adaptación a distintas épocas y territorios.

En la cultura europea, el caballo adquirió un importante valor simbólico, asociado con frecuencia a la fuerza, el movimiento, la nobleza y la victoria. En la iconografía cristiana aparece vinculada a figuras como Santiago Apóstol o San Jorge, mientras que en las celebraciones populares terminaron convirtiéndose en uno de los animales más representados por su dinamismo y espectacularidad.

Con el paso del tiempo, estas manifestaciones evolucionaron de manera diferente según cada territorio. En Inglaterra aún sobreviven los Hobby Horse; en Francia los Cheval-Jupon; en Cataluña los Cavallets; en Navarra los Zaldikos; mientras que en distintas regiones de la Península Ibérica continúan celebrándose expresiones relacionadas con aquellos antiguos caballos festivos.

Aunque presentan características propias, todas ellas comparten una misma esencia: la unión entre artesanía, música, danza y participación popular.

 

 

II. Una mirada al pasado de los caballos festivos en Canarias

Hablar de los Caballitos de Fuego de Gáldar supone adentrarse en una de esas manifestaciones populares donde se mezclan la memoria colectiva, la investigación histórica y la evolución de las celebraciones a lo largo del tiempo.

Como sucede con muchas expresiones de la cultura popular, reconstruir su pasado requiere analizar las fuentes disponibles, valorar los testimonios existentes y situar cada referencia dentro del contexto histórico en el que aparece. Las tradiciones y manifestaciones festivas no siempre dejan una huella documental continua, por lo que su estudio suele depender de la combinación de documentos, investigaciones, testimonios y otros elementos que permiten aproximarse a su posible evolución.

Las expresiones festivas protagonizadas por figuras de caballos, jinetes simbólicos o estructuras que imitan estos animales aparecen en diferentes lugares del mundo y han adquirido formas propias según el territorio donde se desarrollaron. En Canarias encontramos distintas manifestaciones relacionadas con esta idea, cada una con sus características particulares y con una evolución ligada a la historia ya la identidad de sus comunidades.

Entre ellas se encuentran los Caballos Fufos de Tazacorte , los Caballos Fuscos de Fuencaliente y otras referencias a antiguos caballos festivos como los vinculados a San Cristóbal de La Laguna . Cada una de estas expresiones posee su propia trayectoria, sus propios elementos simbólicos y una manera diferente de entender la participación popular.

Más allá de establecer comparaciones directas, estas manifestaciones permiten observar cómo determinadas formas de celebración han ido transformándose con el paso del tiempo, adaptándose a las circunstancias de cada lugar y manteniendo, en algunos casos, elementos que han pasado a formar parte del imaginario colectivo.

En este contexto se sitúan los Caballitos de Fuego de Gáldar , una expresión festiva que en los últimos años ha adquirido protagonismo dentro de las Fiestas Mayores de Santiago y cuyo origen y evolución forman parte de un proceso de investigación y estudio.

El interés por los Caballitos de Fuego de Gáldar no se limita únicamente al momento actual de su celebración, sino también a las preguntas que surgen alrededor de su posible trayectoria histórica, las referencias existentes y la manera en que esta manifestación ha llegado hasta nuestros días.

II. Los Caballos Fufos de Tazacorte: una expresión con identidad propia

En la isla de La Palma, el municipio de Tazacorte conserva una de las manifestaciones más conocidas relacionadas con los caballos festivos: los Caballos Fufos .

Su presencia dentro de las celebraciones populares del municipio ha convertido esta expresión en uno de sus símbolos más reconocibles. A través de la música, el movimiento y la participación vecinal, los Fufos representan una forma de entender la fiesta donde la comunidad tiene un papel protagonista.

Dentro de esta manifestación destacan elementos propios que forman parte de su identidad, como la figura de la Jirafa y momentos tan conocidos como el “Vuela, vuela, palomita” , componentes que muestran cómo una celebración popular puede desarrollar un lenguaje propio y diferenciado.

La historia de los Fufos también refleja una realidad común a muchas expresiones culturales: las manifestaciones populares no permanecen siempre iguales, sino que evolucionan, incorporan nuevos elementos y dependen de la implicación de las personas que participan en ellas para continuar presentes.

Su existencia ayuda a comprender que, dentro del patrimonio festivo canario, encontramos diferentes ejemplos de expresiones donde los caballos simbólicos han tenido un papel destacado, aunque cada localidad haya construido su propia historia alrededor de ellos.

III. Los Caballos Fuscos de Fuencaliente: el valor de la recuperación

En el sur de La Palma encontramos otra manifestación de gran interés: los Caballos Fuscos de Fuencaliente .

Su trayectoria representa también la importancia de la recuperación cultural y del compromiso de quienes trabajan para conservar expresiones que forman parte de la memoria colectiva de un pueblo.

A lo largo del tiempo, muchas manifestaciones populares han atravesado etapas de menor presencia, cambios o incluso períodos en los que dejaron de ocupar el lugar que habían tenido anteriormente. Su recuperación demuestra que el patrimonio cultural no solo depende de haber existido en el pasado, sino también de la voluntad de las personas que deciden estudiarlo, conservarlo y transmitirlo.

En este proceso merece una mención especial Juan José Santos , amigo personal de quien escribe estas líneas, cuya implicación ha sido fundamental en la recuperación y puesta en valor de los Caballos Fuscos de Fuencaliente.

Su trabajo representa el papel que muchas personas desempeñan en la conservación de la cultura popular: investigar, participar, aportar conocimiento y ayudar a que una manifestación pueda volver a ocupar un espacio dentro de la vida de una comunidad.

Los Caballos Fuscos son, por tanto, un ejemplo de cómo una expresión festiva puede mantenerse viva gracias al esfuerzo colectivo y al compromiso de quienes entienden que la cultura popular necesita personas que la cuiden y la transmitan.

 

IV. Los Caballos de Fuego de San Cristóbal de La Laguna: otra mirada dentro del patrimonio festivo canario

Dentro de este recorrido por las manifestaciones festivas vinculadas a figuras de caballos en Canarias encontramos también la presencia histórica de los antiguos Caballos de Fuego de San Cristóbal de La Laguna .

Al igual que ocurre con otras expresiones populares, su estudio permite acercarse a una forma de celebración en la que la participación vecinal, los elementos simbólicos y la puesta en escena forman parte de un patrimonio cultural que ha evolucionado con el paso del tiempo.

Estas manifestaciones no deben entenderse como expresiones idénticas entre sí, ni como una única tradición desarrollada de la misma manera en todos los lugares. Cada municipio ha construido su propia historia, sus propios significados y sus propias formas de participación alrededor de estos elementos festivos.

La presencia de los caballos simbólicos dentro de distintas celebraciones canarias muestra cómo determinados recursos festivos han sido adaptados por las comunidades, incorporando características propias y convirtiéndose en parte del imaginario colectivo de cada localidad.

V. Los Caballitos de Fuego de Gáldar: entre las referencias históricas y su presencia en la actualidad

Al acercarnos a los Caballitos de Fuego de Gáldar nos encontramos ante una manifestación cuyo estudio combina referencias históricas, memoria popular y una etapa contemporánea de puesta en valor desarrollada en tiempos recientes.

Las investigaciones realizadas sobre esta expresión festiva y la documentación localizada han permitido abrir nuevas vías para conocer su posible trayectoria histórica, aunque, como sucede con muchas manifestaciones populares, la interpretación de las fuentes requiere un análisis detallado y contextualizado.

La localización de una referencia documental constituye un elemento relevante dentro de cualquier investigación histórica, aunque su interpretación debe realizarse dentro del conjunto de evidencias disponibles y del contexto en el que aparece.

"La reconstrucción del pasado de una manifestación cultural no puede depender únicamente de un documento aislado. Una referencia documental puede aportar información valiosa, pero por sí sola no permite determinar toda la trayectoria histórica de una expresión ni establecer con carácter definitivo el papel que pudo desempeñar dentro de unas celebraciones. El conocimiento histórico se construye a partir del conjunto de fuentes disponibles, de su estudio y de la valoración que realizan quienes investigan sobre ellas."

Por ello, el acercamiento a los Caballitos de Fuego de Gáldar debe realizarse desde el respeto al trabajo de quienes han dedicado tiempo a estudiar esta expresión, entendiendo que la historia cultural de los pueblos se construye mediante documentos, testimonios, investigaciones y también mediante la memoria de quienes han participado en ella.

VI. La etapa contemporánea desde 2015: una nueva presencia para los Caballitos de Fuego

Más allá del debate histórico sobre sus posibles orígenes, existe una realidad más reciente: desde 2015 los Caballitos de Fuego de Gáldar han adquirido un espacio destacado dentro de las Fiestas Mayores de Santiago.

Esta etapa contemporánea ha permitido que la manifestación forme parte del paisaje festivo del municipio, incorporando a nuevas generaciones de participantes y despertando el interés de vecinos y visitantes.

La puesta en valor de una expresión cultural no consiste únicamente en llevarla a la calle. También implica investigar, conocer sus elementos, cuidar su representación y transmitir a quienes lleguen después el significado que puede tener dentro de una comunidad.

En este proceso, el papel de las personas que participan resulta fundamental. Son ellas quienes aportan tiempo, dedicación y esfuerzo para que una manifestación pueda mantenerse viva, independientemente de las diferentes interpretaciones que puedan existir sobre su trayectoria histórica.

La incorporación de jóvenes a esta expresión festiva supone además una garantía de continuidad. Una manifestación cultural no permanece viva solo porque aparece en documentos o estudios, sino porque existen personas dispuestas a participar, aprender y darle sentido en el presente.

VII. Una expresión festiva entre la historia y el presente.

Las manifestaciones forman parte popular de la identidad de los pueblos precisamente porque reúnen diferentes dimensiones: la historia, la memoria, la participación ciudadana y la capacidad de adaptación.

En el caso de los Caballitos de Fuego de Gáldar, su valor actual no depende únicamente de resolver todas las cuestiones relacionadas con su pasado, sino también de comprender lo que representa hoy para quienes participan en ellos y para la comunidad que los acoge.

La investigación histórica continúa siendo fundamental para conocer mejor cualquier expresión cultural. Las fuentes deben ser estudiadas con rigor, comparadas y analizadas por quienes tienen la responsabilidad de interpretarlas.

A quienes realizan una labor de divulgación corresponden acercar ese conocimiento al público desde la prudencia y el respeto, reconociendo tanto el trabajo de los investigadores como la importancia de las personas que mantienen viva una manifestación cultural.

Los Caballitos de Fuego de Gáldar se encuentran así en un punto de encuentro entre pasado y presente: una expresión festiva que forma parte de una investigación abierta, pero que también representa una realidad actual gracias a quienes han trabajado para darle presencia dentro de las Fiestas Mayores de Santiago.

VIII. Las personas que hacen posible una expresión festiva.

Detrás de cualquier expresión cultural no solo existen documentos, referencias históricas o elementos materiales. También existen personas que, con su dedicación, hacen posible que una expresión siga formando parte de la vida colectiva y pueda ser conocida por nuevas generaciones.

Los Caballitos de Fuego de Gáldar muestran también esa dimensión humana de la cultura popular. Más allá de su origen y de las diferentes interpretaciones que puedan surgir sobre su trayectoria histórica, su presencia actual es fruto del compromiso de quienes han dedicado tiempo y esfuerzo a su organización, puesta en valor y difusión.

La preparación de una expresión festiva de estas características requiere mucho más que el instante en que sale a la calle. Detrás de cada figura existe un trabajo que pocas veces llega al público: la elaboración de los elementos que la componen, el cuidado de los detalles, la coordinación de las personas participantes y la ilusión de quienes entienden que la cultura popular necesita ser cuidada.

La artesanía, la creatividad y el conocimiento transmitido entre los participantes forman parte también del valor de estas expresiones festivas. Cada elemento construido, cada detalle preparado y cada persona que participa contribuyendo a dar sentido a una expresión que encuentra su verdadera dimensión cuando es compartida por la comunidad.

IX. El papel de las nuevas generaciones

Una expresión cultural solo puede mantenerse viva cuando encuentra personas dispuestas a recibirla, aprenderla y darle continuidad.

La participación de jóvenes en los Caballitos de Fuego de Gáldar supone uno de los aspectos más destacados de esta etapa contemporánea. Su incorporación permite que esta expresión festiva no quede únicamente como un recuerdo del pasado, sino que continúe formando parte de las celebraciones del presente y pueda proyectarse hacia el futuro.

La transmisión generacional es uno de los grandes retos de cualquier expresión popular. La cultura no permanece viva únicamente por estar recogida en documentos, sino porque existen personas que deciden participar en ella y hacerla suya.

En este sentido, el valor de los Caballitos de Fuego de Gáldar no se encuentra solamente en la búsqueda de sus posibles antecedentes históricos, sino también en la capacidad que tienen hoy para reunir a vecinos, participantes y visitantes alrededor de una celebración compartida.

X. Historia, investigación y respeto por las fuentes

A lo largo de este recorrido se pone de manifiesto que estudiar una expresión cultural requiere combinar diferentes elementos: documentación, investigación, memoria oral y análisis histórico.

Los documentos encontrados y los estudios realizados por quienes han investigado esta expresión constituyen aportes importantes para comprender su posible evolución. Sin embargo, la historia de una expresión popular no puede sostenerse exclusivamente sobre una única referencia, sino sobre el conjunto de elementos que permiten interpretar su trayectoria dentro de un contexto determinado.

No corresponde a quienes realizan una labor de divulgación sustituyendo el trabajo de los investigadores, sino acercar al público la información disponible con responsabilidad y respeto hacia quienes han dedicado tiempo al estudio de estas expresiones culturales.

La existencia de diferentes interpretaciones forma parte del propio proceso de construcción del conocimiento histórico. Analizar, comparar y valorar las fuentes es precisamente lo que permite avanzar en la comprensión del pasado.

XI. Un patrimonio cultural que continúa escribiendo su historia.

Los Caballitos de Fuego de Gáldar forman parte hoy de una realidad festiva que desde 2015 ha ido adquiriendo protagonismo dentro de las Fiestas Mayores de Santiago.

Su presencia actual es el resultado del trabajo de muchas personas que han apostatado por mantener viva una expresión que despierta interés, emoción y participación entre quienes la contemplan.

Cada 22 de julio, a las 21:00 horas , cuando los Caballitos de Fuego llenan de color y emoción las calles de Gáldar, se pone de manifiesto algo más que una celebración: se refleja el esfuerzo colectivo de quienes han decidido apostar por la cultura popular como una forma de identidad y encuentro.

Pero también dependerá del reconocimiento y del apoyo de la propia sociedad, porque una expresión cultural solo alcanza todo su sentido cuando es valorada, compartida y sentida como parte del patrimonio común.

Porque la cultura no solo se conserva mirando al pasado. También se construye en el presente y se proyecta hacia el futuro.

Los Caballitos de Fuego forman parte hoy de la vida festiva de Gáldar. Existen referencias documentales e investigaciones que aportan información sobre su posible pasado, pero la dimensión histórica exacta de esta expresión y su continuidad a lo largo del tiempo requieren seguir siendo estudiadas con nuevas fuentes.


Nota del autor

Este artículo nace con la intención de acercar al lector la historia, el significado y la presencia actual de los Caballitos de Fuego de Gáldar dentro de las Fiestas Mayores de Santiago.

La celebración contemporánea de esta expresión festiva es una realidad gracias al trabajo de las personas que desde 2015, han contribuido a su puesta en valor, organización y presencia dentro de las Fiestas Mayores de Santiago. Sin embargo, el estudio de sus posibles antecedentes históricos requiere ser abordado con prudencia, ya que las referencias documentales disponibles son limitadas y no permiten afirmar por sí solas una continuidad histórica completa ni determinar con exactitud el papel que pudo tener en las celebraciones del pasado.

La documentación localizada constituye una aportación  para la investigación, pero el conocimiento histórico de una manifestación cultural no puede establecerse únicamente a partir de una referencia aislada. Son necesarias la comparación de documentos de fuentes, el análisis de los disponibles y la valoración de quienes han investigado estas expresiones.

El autor de estas líneas no pretende sustituir el trabajo de los investigadores ni establecer nuevas interpretaciones históricas, sino divulgar la información existente, reconocer el valor cultural de los Caballitos de Fuego en la actualidad y respetar el trabajo de quienes han dedicado tiempo al estudio de esta manifestación.

Fuentes y referencias

El presente artículo se ha elaborado a partir de la consulta de documentación histórica, investigaciones previas y referencias relacionadas con los Caballitos de Fuego de Gáldar y con otras manifestaciones festivas similares existentes en Canarias.

Entre las fuentes consultadas se incluyen estudios sobre patrimonio festivo canario, documentación relacionada con las Fiestas Mayores de Santiago de Gáldar, referencias sobre los Caballos Fufos de Tazacorte, los Caballos Fufos de Fuencaliente y los antiguos Caballos de Fuego de San Cristóbal de La Laguna, así como aportaciones de personas vinculadas al estudio y conservación de estas expresiones culturales.

Las interpretaciones históricas corresponden a los investigadores y autores de las fuentes consultadas. Este artículo tiene como finalidad divulgar y abrir una mirada sobre una expresión festiva presente en la actualidad, diferenciando entre la realidad de su celebración contemporánea y las cuestiones históricas que continúan siendo objeto de estudio.

 


Canarias despide a Manolo Acosta, el sastre que vistió la identidad nuestro archipiélago.


La cultura popular canaria despide a los 91 años con profundo pesar a
Manolo Acosta, maestro sastre, investigador y uno de los grandes referentes de la indumentaria tradicional del Archipiélago. Con su fallecimiento desaparece una figura irrepetible, un hombre que hizo de la aguja, el hilo y el conocimiento histórico una herramienta para preservar una parte esencial del patrimonio etnográfico de Canarias.

Natural de Tenerife nació el 31de enero de 1935, Manolo Acosta dedicó toda una vida al estudio, recuperación y confección de la vestimenta tradicional canaria. Aprendió el oficio con una mujer en Güímar procedente de Lanzarote Elena Chacón. Desde su taller salieron millas de prendas que vistieron a agrupaciones folclóricas, cuerpos de baile, instituciones y amantes de las tradiciones, siempre con un profundo respeto por el rigor histórico y la autenticidad de cada pieza.

Su pasión por el folclore no se limitó al oficio de sastre. Durante su juventud formó parte de Los Sabandeños como tenor primero  , una experiencia que reforzó su compromiso con la música y la cultura tradicional canaria y que marcaría el camino de una vida dedicada al servicio del patrimonio cultural. Años después, volvería a mantener una estrecha vinculación con la emblemática formación confeccionando buena parte de la indumentaria que contribuyó a definir su imagen durante décadas.

Con el paso de los años se convirtió en una autoridad en materia de indumentaria tradicional. Fruto de esa labor investigadora publicó diversos libros especializados sobre la vestimenta tradicional canaria, obras que hoy constituyen una referencia imprescindible para investigadores, artesanos, agrupaciones y estudiosos de la cultura popular.

Su vocación divulgadora encontró también un espacio privilegiado en internet a través de su conocido blog, "El Sastre de Tenerife" , donde compartió durante años investigaciones, fotografías, documentos y artículos sobre la evolución de la indumentaria tradicional de Canarias. Aquel espacio se convirtió en una auténtica biblioteca digital, consultada por folcloristas, estudiantes y amantes de nuestras tradiciones, contribuyendo de manera decisiva a difundir un conocimiento que siempre entendió como un patrimonio colectivo.

Su trabajo alcanzó una enorme proyección gracias a su vinculación con Parranda Canaria , el programa emblemático de Televisión Canaria. Durante años fue el responsable del vestuario de muchos de los artistas, presentadores e invitados que pasaban por el plato, acercando al gran público la riqueza, la elegancia y el rigor de la indumentaria tradicional. Cada emisión llevaba también el sello de un profesional que entendía que vestir correctamente el folclore era otra forma de respetar la historia de Canarias.

Su asesoramiento fue reclamado por agrupaciones, colectivos e instituciones de todo el Archipiélago. Siempre estuvo dispuesto a compartir su experiencia, convencido de que el patrimonio solo se conserva cuando se transmite con rigor y generosidad.


En lo personal, tuve la oportunidad de coincidir con Manolo Acosta durante una grabación del programa Parranda Canaria . Guardo un especial recuerdo de una de sus intervenciones, en la que ofreció una brillante exposición sobre el mozo y la moza , denominación con la que hacía referencia a las personas que lucían las distintas vestimentas tradicionales que habían desfilado por el programa a lo largo de los años. Con la sencillez de los grandes maestros fue explicando el origen, las características y la evolución de cada indumentaria, demostrando un conocimiento extraordinario y una admirable capacidad para transmitirlo. Aquella intervención fue mucho más que una explicación sobre trajes tradicionales; Fue una auténtica lección de historia, identidad y respeto por nuestras raíces.



Conservo, además, uno de los libros de su autoría dedicado a la indumentaria tradicional canaria, un ejemplar que tuvo la generosidad de regalarme y dedicarme con su firma. Hoy ese libro adquiere un valor aún más especial. Más que una publicación, representa el recuerdo de un hombre que dedicó su vida a investigar, preservar y divulgar una parte fundamental de nuestra identidad. Será siempre un tesoro de mi biblioteca y un testimonio del inmenso legado que deja a la cultura popular de Canarias.

Con su marcha, Canarias pierde uno de sus grandes custodios de la tradición. Sin embargo, su legado permanecerá vivo en sus libros, en los artículos de su blog, en los trajes que confeccionó, en las enseñanzas que compartieron y en cada romería, festival o encuentro folclórico donde la indumentaria tradicional continúa ocupando el lugar que él siempre defendió.

Porque hay personas que confeccionan ropa y otras que ayudan a coser la memoria de un pueblo. Manolo Acosta fue una de ellas.

Descanse en paz.