jueves, 24 de septiembre de 2026

Los Papagüevos de San Isidro son algo más que muñecos: son tradición

Si hay una tradición festiva en Gáldar, esa es, sin lugar a dudas, la de los Papagüevos de San Isidro. Muchos pensarán qué tienen que ver estos gigantes y cabezudos con la tradición, pues mucho, muchísimo. Por ello, en este artículo quiero acercarme a esta manifestación festiva, conocer sus orígenes, recordar cómo ha evolucionado y, sobre todo, poner en valor a quienes han conseguido que siga saliendo a la calle.



La inclusión de esta manifestación en Gáldar, según apunta el cronista oficial Juan Sebastián López García, tiene una primera referencia en las fiestas de Santiago, que se sitúan en 1848. En aquella referencia aparece una amplia comitiva de manifestaciones festivas, pero hay una que llama especialmente la atención: las “danzas y zambras de los gigantes”. Un dato que permite comprobar que la presencia de estas figuras en las celebraciones galdenses no es algo reciente, sino que cuenta con una historia que se remonta muchos años atrás.

Siguiendo la línea de investigación del mencionado cronista, hay que resaltar también el aumento de los Papagüevos en las manifestaciones festivas de Gáldar, especialmente durante las últimas décadas del siglo XX. Otro dato resulta especialmente interesante para situar la celebración y conocer su evolución hasta nuestros días. Dentro del programa de las fiestas patronales de Gáldar de 1946, el 23 de julio, a las 19:00 horas, estaba prevista desde San Isidro la salida de la rama acompañada de Gigantes y Cabezudos, que recorrería parte de los barrios y la ciudad.

Los Papagüevos han estado históricamente muy vinculados al barrio de San Isidro y, especialmente, a sus fiestas patronales en honor a San Isidro Labrador, una celebración que se remonta al siglo XVII. Su presencia llegó a tener una gran relevancia dentro de los festejos, hasta el punto de que antiguamente los Papagüevos de San Isidro recorrían más de un kilómetro y llegaban hasta la Plaza de Santiago. Aquellos largos recorridos dieron lugar a la expresión popular, utilizada en tono jocoso, de “correr los Papagüevos” en lugar de “bailar los Papagüevos”.



La víspera de San Isidro, el 14 de mayo, constituía la principal salida de la comparsa, aunque las figuras también participaban en otros momentos de las fiestas, acompañando desfiles y celebraciones. Con el paso de los años, esta tradición terminó convirtiéndose en uno de los elementos más característicos de las fiestas de San Isidro y en una de esas manifestaciones de la cultura popular que, generación tras generación, han logrado mantenerse en la memoria del barrio.

Según comenta Carlos Díaz, esta tradición llegó a Canarias de la mano de los españoles, ha sido muy bien acogida y es muy querida por muchos pueblos de las islas. Gran Canaria es la isla donde más se pueden encontrar estos amigos de gran estatura y llamativa cabeza, bailando por sus peculiares y propias fiestas.

Las fiestas de San Isidro Labrador presentan muchas cosas que las diferencian, desde los huevos duros, pasando por la feria de ganado, la romería-ofrenda que abre el periplo de romerías en la comarca norte de Gran Canaria y, por supuesto, los Papagüevos.

Originalmente, los pasacalles de los Papagüevos servían como anunciadores de la llegada del día grande de las fiestas en honor a San Isidro, la víspera del 14 de mayo. Los mediáticos Papagüevos recorrieron muchos puntos de la geografía galdense, como Marmolejo, Majadilla, el casco de Gáldar, la subida de La Montaña, Barrial, El Roque y San Isidro.



A pesar de la falta de instrumentos musicales tradicionales, durante el recorrido sonaban tambores, calderos, bardes y latas, generando la ilusión de ver pasar a los grandes protagonistas: los Papagüevos. Esta forma de acompañarlos, que durante un tiempo había quedado prácticamente olvidada, se recuperó hace algunos años y hoy, en la víspera de San Isidro, entre la asociación vecinal y El Roque, vuelve a escucharse aquel sonido de antaño. Una vez en El Roque, las charangas ponen música al resto del recorrido.

Los Papagüevos de San Isidro también han cambiado con el paso del tiempo. Las primeras figuras se elaboraban con materiales más sencillos y aquellas cabezas originales ya no se conservan, aunque su recuerdo continúa presente entre quienes conocieron a personajes como el Papagüevo de la Pelota, la Vieja o los Zorros, figuras que forman parte de la memoria festiva del barrio.

Durante una época fueron cinco los que se encargaron de recorrer las calles: Blancanieves, la Reina, el Príncipe, el Enanito con gafas y el Enanito con barba torcida. A estos cinco había que sumar otros dos, el Flaco y el Gordo, que durante algunos años permanecieron apartados y sin salir a bailar porque se encontraban estropeados.

Del Gordo, además, puedo dar fe de que hace honor a su nombre. No sé si será por la forma que tiene o por los materiales con los que está hecho, pero lo cierto es que pesa lo suyo. Cuando digo que pesa, es que pesa de verdad. Quienes alguna vez hayan tenido que cargarlo sabrán perfectamente de qué estoy hablando.

Con el paso de los años se fueron recuperando estas figuras y los Papagüevos volvieron a ganar presencia en las fiestas. Las distintas restauraciones también han permitido mejorar su estado de conservación y devolverles parte del protagonismo que habían tenido en otros tiempos. Sin buscarlo ni pretenderlo, han terminado convirtiéndose en unos personajes especialmente queridos, capaces de despertar recuerdos entre quienes los conocieron de pequeños y de sorprender a quienes los descubren ahora.

Su popularidad ha ido incluso más allá de San Isidro. Los Papagüevos han participado en pasacalles, desfiles y encuentros en San Lorenzo, Guanarteme, Las Palmas de Gran Canaria, el casco de Gáldar, Hoya de Pineda, Barrial, Sardina de Gáldar, La Enconada, Triana y Vegueta en la capital grancanaria, Agüimes y, recientemente, en las fiestas mayores de Gran Canaria en Teror, en honor a la Virgen del Pino. Con cada salida han llevado consigo algo más que unas figuras: han llevado el nombre de San Isidro, haciendo que una tradición nacida en el barrio sea hoy conocida también fuera de sus calles.



Otra de las curiosidades que presentan los Papagüevos de San Isidro es que cada figura tiene su propio cargador, una persona que, más allá de encargarse de hacerla bailar, también vela por su conservación y por que se encuentre en buen estado. Actualmente son Joel Mederos, con el Flaco; Leo Almeida, con el Enano Morado; Javier Jiménez, con el Gordo; David Armas, con La Bruja; Alejandro Moreno, con La Princesa; Daniel Ruiz, con La Reina, Juan Pedro, con El Enano Amarillo y Carlos Díaz, con El Príncipe.



No hablamos solamente de personas que se meten debajo de una estructura para hacerla bailar. Detrás de cada Papagüevo existe una responsabilidad que muchas veces no vemos. Hay que conocerlo, cuidarlo, saber cómo moverlo y estar pendiente de que se encuentre en las mejores condiciones. Es un trabajo físico, pero también requiere dedicación y cariño por aquello que se está representando.

En el norte de Gran Canaria hay algunas manifestaciones de Papagüevos, como en Guía, Agaete, Marmolejo e incluso en Gáldar, con los de Antonio Padrón. Ninguno se parece a los demás, cada uno tiene su propia alegoría y su línea particular. Si ampliamos la mirada al resto de la isla, encontramos diferentes representaciones, pero las figuras de San Isidro presentan unas características propias que las diferencian y que forman parte de la personalidad de esta fiesta.

Hoy vemos a estos gigantes y cabezudos danzar en las diferentes fiestas y quizás pocos puedan imaginar que estamos ante una tradición que ha sobrevivido al paso de los años ya la evolución de la sociedad. Ellos siguen siendo uno de los números más llamativos de las fiestas, roban sonrisas y consiguen empatizar con niños y adultos, aunque también se llevan algún que otro llanto de los más pequeños. Siempre están ahí, divirtiendo y siendo, sin quererlo ni pretenderlo, uno de los números festivos que más ha perdurado en el tiempo.



Que esto siga siendo así se debe, en buena medida, a un grupo de personas que han querido salvar esta tradición, pero no para exponerla en un museo ni convertirla en una pieza de recuerdo, sino para sacarla a la calle, disfrutarla y hacer disfrutar a todas las personas que acuden a los actos. Nosotros los vemos ahí, muchas veces sin darle la importancia que realmente tienen, sin valorar el enorme trabajo físico que hay detrás de cada pasacalle, ni el ingenio, la paciencia y la maestría que hacen falta para mantenerlos y restaurarlos cuando el paso del tiempo también deja sus huellas en ellos.

Hoy toca reconocer la importancia de los Papagüevos de San Isidro, por ser una manifestación histórica, por haber sobrevivido al paso de los años y por seguir siendo alegría de la fiesta y uno de sus números más llamativos, pero también toca reconocer a quienes hacen posible que sigan saliendo a la calle.

Joel, Daniel, Leo, David, Javier, Alejandro, Juan Pedro y Carlos son actualmente los mantenedores de esta tradición y quizás ellos mismos no sean conscientes de la importancia que tiene su trabajo. Cada vez que se coloca uno de estos gigantes sobre los hombros y comienzan a bailar están haciendo mucho más que animar una fiesta: están manteniendo viva una parte de nuestra memoria colectiva.

Desde aquí animo a que se decidan a dar el paso y crear esa asociación cultural que tanta falta le hace a los Papagüevos de San Isidro, una herramienta que permita organizar, proteger y garantizar el futuro de esta tradición, además de facilitar que puedan formar parte del circuito cultural del Ayuntamiento de Gáldar. Porque esto también es cultura y merece ser reconocido como tal.

También creo que ha llegado el momento de dejar constancia física de esta historia. Por eso sería bonito que el Ayuntamiento de Gáldar y la Asociación de Vecinos «El Labrador» de San Isidro estudiaran la posibilidad de realizar un mural o instalar un monolito en algún lugar de San Isidro o El Roque que atestigüe y reconozca esta tradición. Un pequeño homenaje que recuerde a quienes estuvieron antes, a quienes hoy siguen poniéndose estos gigantes sobre los hombros ya quienes tendrán la responsabilidad de hacerlo mañana.

Porque los Papagüevos de San Isidro no son simplemente unos muñecos que salen a bailar durante las fiestas. Son parte de nuestra historia, de nuestra identidad festiva y de una tradición que ha conseguido llegar hasta nuestros días. En una sociedad donde tantas cosas desaparecen con demasiada facilidad, esto merece ser cuidado, reconocido y, sobre todo, seguir saliendo a la calle.

Bibliografía

  • López García, Juan Sebastián. Programa de las Fiestas de San Isidro 2026. San Isidro, Gáldar y los Papagüevos. Ventana Folclórica.
  • Díaz Alonso, C. (2025). Los Papagüevos, tradición e identidad del barrio galdense de San Isidro. Gáldar.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Obituario: Manolo Ríos Quesada, el último de una estirpe irrepetible de tocadores.

 

Hoy Gáldar se despide con gran pesar de  Manolo Ríos Quesada , que ha fallecido a los 90 años, y con él se va una parte de esa historia musical de nuestro municipio.  Se nos va  un gran tocador, pero también se marcha algo más, porque Manolo era el último de aquella estirpe de tocadores sin precedentes  y que difícilmente volverá a repetirse. Aquellos hombres  hicieron de la música algo cotidiano, que aprendieron escuchando, mirando y compartiendo, sin necesidad de grandes escenarios ni de demasiados reconocimientos.

Manolo comenzó desde muy joven su relación con la música y pasó por el Frente de Juventudes , una etapa por la que también transitaron muchos jóvenes de su generación. Su nombre quedaría ligado especialmente a Los Hijos de la Noche , aquella extraordinaria formación dirigida por Juan Gutiérrez Díaz y en la que se reunió algunos de los grandes tocadores de Gáldar. Cuando Manolo entró en Los Hijos de la Noche era el más joven de todos , algo que dice mucho de la confianza que ya entonces despertaba su manera de tocar y de la oportunidad que tuvo de convivir con aquellos músicos que atesoraban un repertorio y unos conocimientos que hoy forman parte de nuestra memoria.






Los Hijos de la Noche fueron mucho más que una agrupación. Fueron una forma de entender la música y la vida, de esas que nacían en los bailes, en las fiestas, en las bodas, en las romerías o simplemente alrededor de una reunión. Aquellos tocadores podían pasar horas haciendo sonar sus instrumentos y conocieron un repertorio enorme, aprendiendo muchas veces de oído, de generación en generación. Manolo fue el más joven de aquella formación y hoy es el último de ellos que nos deja . Por eso su marcha tiene un significado especial, porque con él desaparece definitivamente el último testimonio vivo de aquella generación irrepetible.

Su relación con la música continuó durante muchos años. A finales de 1970 se incorporó a Los Cebolleros , formando también parte de la historia de una agrupación que con el paso del tiempo se convertiría en una de las referencias del folclore de Gáldar. Su trayectoria pasó además por la  AM Facaracas y por la Agrupación Lírica de Gáldar “Algaldar” , demostrando que su inquietud musical iba mucho más allá de una sola formación.

A Manolo le gustaba tocar, simplemente tocar. No hacía falta preparar un escenario ni organizar un acto. Bastaba una reunión y las ganas de compartir unas canciones. Muchas veces se encontró con Mari Naty Saavedra y Chano Mederos y de manera espontánea comenzaban a salir las canciones, como ocurría antes, cuando la música formaba parte de las reuniones y de la vida cotidiana. Aquello no necesitaba presentación ni programa, porque la música estaba dentro de ellos.

Manolo también tuvo otras grandes pasiones. Fue un gran amante del cine , hasta el punto de poseer proyectores y reunir una importante colección de películas. El cine era otra de sus formas de disfrutar, de conservar recuerdos y de alimentar esa curiosidad que siempre estuvo presente en su vida. Quienes lo conocieron recordarán también su particular manera de ser, su humor socarrón , esa ironía tan característica que aparecía en cualquier conversación y que hacía que nunca pasara desapercibido.

Hoy, al despedir a Manolo, no estamos despidiendo solamente a un hombre que tocaba muy bien. Estamos despidiendo al último de una generación de tocadores que marcaron una época en Gáldar . Aquel joven que llegó a Los Hijos de la Noche de la mano de Juan Gutiérrez Díaz siendo el más joven de la formación terminó convirtiéndose, con el paso de las décadas, en el último eslabón de aquella cadena. Su historia pasó por el Frente de Juventudes, Los Hijos de la Noche, Los Cebolleros, Facaracas y Algaldar, pero también por esas reuniones espontáneas donde una canción podía aparecer en cualquier momento.

El sepelio de Manolo tendrá lugar este miércoles, 23 de septiembre de 2026, a las 16:00 horas , partiendo desde el Tanatorio Municipal de San Isidro hacia el Cementerio de Gáldar .

A mí me queda el recuerdo de Manolo, de sus conversaciones, de su humor socarrón y de esa manera tan suya de contar las cosas. Me queda también la sensación de haber conocido, a través de él, una parte de aquella Gáldar que ya casi no existe, la de los tocadores que se reunían para hacer música sin pensar en si había público, escenario o cámaras. Manolo pertenecía a ese tiempo y, con su marcha, ese tiempo se hace todavía un poco más lejano.

Hoy toca decirle adiós. Cuesta hacerlo cuando se marcha alguien que forma parte de nuestros recuerdos y de la memoria de nuestro pueblo. Gracias, Manolo, por las canciones, por las historias y por haber sido uno de aquellos hombres que hicieron de la música una parte de la vida de Gáldar.

Descansa en paz. Hasta siempre, Manolo.

lunes, 21 de septiembre de 2026

La familia del folclore canario rendirá homenaje a Radio Vegueta este sábado en el Club Náutico

Las ondas de la radio canaria se preparan para vivir un emotivo reconocimiento con la celebración del acto “Una vida al aire: Homenaje a Carmelo Ortega y Candy Santana”. Esta iniciativa nace con el propósito de rendir un sincero y merecido tributo a dos voces imprescindibles de
Radio Vegueta , cuya dedicación, cercanía y talento frente al micrófono han dejado una huella imborrable en la memoria colectiva y en la historia del periodismo local.

El encuentro tendrá lugar el próximo sábado 26 de septiembre a las 20:00 horas en el Salón Dámaso del Real Club Náutico de capital de grancanaria, un espacio que acogerá una velada concebida para poner en valor la trayectoria de ambos comunicadores. A lo largo de la noche, la gratitud, el afecto y la defensa de las tradiciones populares serán los grandes protagonistas de una cita pensada para celebrar un legado radiofónico profundamente vinculado a la identidad cultural del archipiélago.

La música de raíz tendrá un papel fundamental durante el acto gracias a la participación de una cuidada representación del folclore regional. Sobre el escenario se darán cita solistas y tocadores procedentes de agrupaciones de gran arraigo como Los Cebolleros de Gáldar, Sombras de Medianías, Los Faycanes y el Grupo Verode de Tenerife, este último será el grupo base, ofrecerá un recorrido sonoro como muestra de cariño y respeto hacia los homenajeados.

La conducción y presentación de la velada correrá a cargo de Don Manuel Abrante, conocido divulgador y coordinador de la Revista Digital Bienmesabe , quien guiará el desarrollo del evento y contextualizará la aportación de estas dos figuras al panorama cultural canario.

La entrada al acto será completamente libre y gratuita para todo el público hasta completar el foro disponible del recinto.

Origen e Historia

Nacida como una emisora ​​dedicada a la divulgación cultural, social y comunitaria de Gran Canaria, Radio Vegueta ha combinado a lo largo de su trayectoria emisiones de frecuencia modulada con su posterior consolidación en formato digital ( radiovegueta.com y plataformas de podcasting como iVoox).

A lo largo de los años 2000, la emisora ​​reestructuró su dirección y plantilla técnica, convirtiéndose en un espacio abierto para comunicadores y divulgadores locales orientados a la promoción de la cultura, la historia y la sociedad canaria.

La programación de Radio Vegueta destaca por su cercanía y su fuerte arraigo a las tradiciones locales, estructurándose en torno a varios pilares principales:

  • Folclore y Tradición Canarista: Espacios dedicados al estudio, conservación y difusión de la música popular canaria, el folclore y las costumbres de las islas.
  • Divulgación e Historia Local: Programas centrados en la memoria histórica del archipiélago, noticias de época y la preservación del patrimonio grancanario.
  • Magazines y Cultura: Entrevistas a creadores locales, cobertura de eventos de la comunidad, literatura, asuntos de interés social y programas de acompañamiento nocturno o vespertino.

Entre los profesionales y comunicadores vinculados a su trayectoria destacan:

  • Candy Santana: Locutora, comunicadora y técnica de radio con una amplia trayectoria en el panorama radiofónico insular. Ha sido responsable de la emisora ​​y directora/presentadora de programas de gran calado cercano y cultural como Tan cerca de ti y Noches contigo .
  • Carmelo Ortega Santana: Investigador, divulgador histórico y responsable del portal Gran Canaria Ayer y Hoy , director y presentador del espacio Folclor Canario dedicado a la música autóctona.

En la actualidad, Radio Vegueta continúa su labor como altavoz de la cultura popular de la isla, adaptada a las nuevas tecnologías y al formato de audio bajo demanda.

 

 

sábado, 5 de septiembre de 2026

Los Cebolleros celebran su 56 aniversario con actuaciones en Teror, La Aldea y Mancha Blanca, en Lanzarote


La agrupación galdense inicia septiembre con una intensa agenda que le llevará a tres de las principales citas festivas y tradicionales de Canarias.

El GF Los Cebolleros de Gáldar acaba de cumplir 56 años de trayectoria y comienza la celebración de este aniversario con un mes de septiembre cargado de actividad, ilusión y citas especialmente significativas para la agrupación.

El próximo lunes 7 de septiembre , Los Cebolleros estarán en Teror para participar en la Romería de El Pino , integrados en la representación del municipio de Arucas y acompañados por el grupo de baile de Los Cabuqueros . La participación tendrá además un significado muy especial para la formación galdense, ya que 56 años después regresará al mismo lugar donde realizó su primera actuación . Un regreso cargado de simbolismo que permitirá a la agrupación reencontrarse con el escenario donde comenzó una trayectoria que llega ahora a más de cinco décadas.



La actividad comenzará el jueves 10 de septiembre , con la participación de Los Cebolleros, por quinto año consecutivo , en la Romería Ofrenda a San Nicolás de Tolentino, en La Aldea de San Nicolás , una cita que se ha convertido ya en una de las habituales dentro del calendario de la agrupación.

Al día siguiente, el viernes 11 de septiembre , Los Cebolleros pondrán nuevamente rumbo a Lanzarote , una isla que conocen bien y donde han tenido la oportunidad de actuar en diferentes ocasiones. En esta ocasión, la agrupación participará en el Memorial Nanino Díaz Cutillas , que tendrá lugar en Mancha Blanca , dentro del programa de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de los Volcanes .

La estancia en la isla tendrá continuidad el sábado 12 de septiembre , con la participación en la Romería Ofrenda a la Virgen de los Volcanes , una de las principales citas de las fiestas patronales.

Aunque Los Cebolleros ya han visitado y actuado en Lanzarote en diferentes ocasiones, esta participación tiene un significado especial para la agrupación al permitirles formar parte, por primera vez, de las fiestas patronales de la isla y de dos de sus principales actos , el Memorial Nanino Díaz Cutillas y la Romería Ofrenda a la Virgen de los Volcanes.

Para el presidente del GF Los Cebolleros, Moisés Rodríguez , este inicio de aniversario combina el regreso a los orígenes con la incorporación de nuevos hitos a la trayectoria de la agrupación. " Cumplir 56 años y comenzar el aniversario con tanta actividad es una enorme satisfacción. Volver a Teror, 56 años después de nuestra primera actuación, será un momento muy especial para todos los que formamos parte del grupo ”.

Rodríguez destaca también la importancia de la participación en Lanzarote: " Lanzarote no es una isla nueva para nosotros, hemos estado allí en numerosas ocasiones. Lo que sí teníamos pendiente era participar en sus fiestas patronales, y esa era una espina que teníamos clavada. Por fin podremos formar parte de ellas y hacerlo además en dos citas tan importantes como el Memorial Nanino Díaz Cutillas y la Romería de la Virgen de los Volcanes ”.

El presidente de Los Cebolleros señala que la agenda de septiembre representa también la continuidad de un proyecto que mantiene viva la agrupación después de más de medio siglo. " Los 56 años no son una meta, sino una nueva oportunidad para seguir haciendo camino. Regresamos a donde empezó nuestra historia y seguimos incorporando nuevos escenarios y nuevas experiencias a la trayectoria del grupo ".

Con estas tres citas, Teror, La Aldea y Mancha Blanca , Los Cebolleros dan comienzo a la celebración de su 56 aniversario , manteniendo su compromiso con la difusión del folclore y la cultura tradicional de Canarias y llevando el nombre de Gáldar a diferentes escenarios del Archipiélago.