domingo, 6 de agosto de 2017

A.F. San Borondón con " El Chorro" será la actualidad y Jorge Dominguez con la lucha del garrote recuedos de nuestro programa para el Nº 220

  

Se siente el cuatro de agosto en la villa de Agaete, con el corazón, el alma y el cuerpo, pues es el día de la enramada.
Se siente en las lágrimas que a las cinco de la mañana, vierte Cruz antes de brincar en la Diana. Se siente en esa espera ansiosa y colectiva por el volador de las diez con el que se inicia el baile de ramas.
Desde que era pequeña, Beli va a la trasera de la iglesia de La Concepción para vivir ese momento de alegría en compañía de su padre Ramiro. Ahora va con su padre y con sus hijos, pues es una tradición que pasa amorosamente de generación en generación.
Mary este año estaba exultante ya que su pequeña nieta nacida hace apenas una semana, vivió su primera rama, La pequeña Andrea estaba desesperada por el paso de la Rama por su casa, para bailar el querido papagüevo de Maggy que le han regalado.
Así con el alma emocionada, se vive en Agaete el cuatro de agosto, porque la Rama para los culetos, es más que una fiesta, es un sentimiento.
Nos vemos donde siempre. Primero a las cinco de la mañana delante del ayuntamiento, con la jeribilla metida en el cuerpo, esperando que el volador truene en la madrugada y la alegría contenida durante un año se desate, para dar rienda suelta a la pasión festiva de un pueblo.
Después, tras una refrescante ducha y una taza de reparador caldo, la cita es en la trasera de la iglesia, a la diez de la mañana, para que otra vez, cuando suene el volador, lanzar al cielo un lalalala, que es el canto del corazón de Agaete.
Y este año, cuando sonó el volador, salieron las lágrimas en el recuerdo de Cristo y Juan Pablo, que siempre estarán presentes en la memoria festiva de Agaete.
Desde la villa abajo, con fuerza, al ritmo que marcaba la banda de Agaete, se inició el recorrido anual, danzando sin descanso hacia la villa arriba, a buscar la Rama. Desde Tamadaba, exhaustos pero contentos, llegaron los romeros con sus fróndosos y aromáticos ramos, esparamando el olor a mimosa, retama y poleo.
Al ritmo del Hey, Hey, Hey, que marcaba la banda Guayedra, se bajó por La Guayarmina, sacando fuerzas de donde no hay, con la memoria envuelta en la nostalgia de las ausencias.
Y en la calle principal la banda Las Nieves tomó el relevo, haciendo más intensa la danza para subir a San Sebastián y después bajar hasta la iglesia y enfilar hacia el puerto, para dejar a los pies de la Señora de Las Nieves, las verdes ramas con las que se pagan las promesas.
El cansancio festivo prendió en los cuerpos, pero el alma seguía enamorada de la enramada. Un sueño ligero, un plato de ensaladilla rusa para engañar los estómagos hambrientos, una cerveza helada para refrescar el calor festivo, y con las primeras sombras de la noche, de nuevo a la calle, para volver a verse donde siempre.
Y otra vez, en la trasera de la iglesia, sonó el volador y la música de la Retreta dio fuerzas para ejecutar el baile nocturno, y más este año en el que se cumplia 125 años de esa danza casi a oscuras con la que se despide a la enramada.
Los hermosos farolillos construidos por los más pequeños, iluminaron la noche, y se volvió a cantar con el corazón, y se bailó en las calles con frenesí, con auténtica pasión, pues con esa última danza comienza un nuevo año de espera.


La primera entrevista de esta semana nos llegará desde San Cristóbal de La Laguna, para conocer a una de sus historicas agrupaciones mediante su director Javier Castro sabremos de buena tinta la dilatada trayectria de la A.F. San Borondón. 

Con el firme propósito de recopilar, enseñar y divulgar la música y vestimenta de canarias, nace el grupo folclórico San Borondón en las navidades de 1979.

La inquietud por la cultura y las tradiciones ha llevado a San Borondon a crear diferentes encuentros, entre los que destacamos: “Muestra de villancicos” y “Encuentro de Música y Danzas Tradicionales”, pasando por estos numerosos colectivos folclóricos de las Islas.

Organiza talleres donde poder mostrar y enseñar los diferentes bailes y temas cantados de las Islas, pudiendo ver que de un mismo origen en cada una de ellas hay estilos similares.

La vestimenta del siglo XVIII y XIV, es la que identifica a los canarios por la singularidad de los diferentes y variados listados de colores que tejían las mujeres, a través de los manuscritos de Alfred Diston y Pereira Pacheco, mostramos fielmente la manera de vestir en esta época.
San Borondón tiene en su haber varios trabajos discográficos, donde el ultimo ha sido 30 años folcloreando con un prólogo de José Antonio Pérez Cruz “Teno”.
Javier Castro nos contara que San Borondón pondrá  nuevamente la puesta en escena uno de su espectáculos músico-teatrales el próximo domingo día 20 en Tejina.
Con el firme propósito de recopilar, enseñar y divulgar la música y vestimenta de canarias, nace el grupo folclórico San Borondón en las navidades de 1979.
La inquietud por la cultura y las tradiciones nos ha llevado a crear diferentes encuentros, entre los que destacamos: “Muestra de villancicos” y “Encuentro de Música y Danzas Tradicionales”, pasando por estos numerosos colectivos folclóricos de las Islas.
Organizamos talleres donde poder mostrar y enseñar los diferentes bailes y temas cantados de las Islas, pudiendo ver que de un mismo origen en cada una de ellas hay estilos similares.
La vestimenta del siglo XVIII y XIV, es la que identifica a los canarios por la singularidad de los diferentes y variados listados de colores que tejían las mujeres, a través de los manuscritos de Alfred Diston y Pereira Pacheco, mostramos fielmente la manera de vestir en esta época.
Tradición Viva es el marco donde nace el proyecto “El Chorro”. Trabajo de campo realizado a través de entrevistas a vecinos nacidos en los años 40 y 50 del pasado siglo, mayores de nuestro pueblo siempre dispuestos a continuar la tradición oral.
Esta historia está basada en hechos reales, en vivencias, en anécdotas, como este lugar vital era punto de encuentro.


La finalidad de este proyecto pasa por devolver al barrio de San Miguel de Geneto parte de su historia reciente, así como poder mostrarla en distintos municipios del archipiélago.
Como historia Universal, antes que llegara el agua corriente a las casas, el trabajo amplía su horizonte buscando información donde lo representamos, nombre de los diferentes chorros, fuentes, nacientes, además de fotografías de la zona en los años 40, 50 donde se desarrolla la historia.
También es muy importante y destacado tener información de los personajes de la zona que de una manera u otra eran relevantes, como, zapateros, parteras, ventas del lugar, correos, panaderas. Personas que por su labor social eran más conocidos en el lugar. 






La segunda entrevista de este día será con Jorge Domínguez maestro de la lucha del garrote canario, que nos contará su vinculación con este arte así cómo su vida dedicada a él. La lucha del garrote canario es un deporte tradicional canario que proviene de la práctica de combate que utilizaban los pastores aborígenes de las Islas Canarias. Para esta lucha es necesario el uso del garrote, palo de madera que servía tanto para el combate como para los desplazamientos por el campo y el manejo del ganado. Actualmente se trata de un deporte reglado y se practica en Gran Canaria, Tenerife, La Palma y especialmente en El Hierro.
Se trata de una lucha con la que se intenta vencer al contrario desde una posición cara a cara y con el garrote como arma y escudo al mismo tiempo. Se utilizan los extremos, punta y regatón, para defender y atacar y la parte central, burra, como protección. Estos movimientos se conocen como braceo y mudar las manos.

A estas técnicas hay que sumarles también las trabas y zapatas con las que se trata de derribar al contrario, por lo que la lucha del garrote se puede considerar un deporte con una gran variedad de técnicas. Los garrotes reciben numerosos nombres según la isla (palo, lata, asta, astia, vara, lanza, regatón, vera) y se pueden dividir en tres grupos según el tamaño: corto, normalmente hasta el hombro; medio, del tamaño del portador; y largo, una cuarta por encima de la altura del garrotista. Con respecto al material, los primeros palos se fabricaban con maderas de árboles que encontraban en las islas, los más comunes eran: membrillero (Cydonia Oblonga), almendrero (Prunus Amygdalus), ciruelo (Prunus domesticus), palmera (Phoenix canariensis), barbusano (Apollonias barbujana), palo blanco (Picconia excelsa), acebuche (Olea europaea) y pino canario (Pinus canariensis). Las agrupaciones de luchadores del garrote se llaman pilas y se diferencian unas de otras por el color que llevan tanto en los fajines como en las puntas de los garrotes. Los árbitros, maestros y jueces utilizan el color negro. La jerarquía se basa en pintaderas triangulares, cuando un alumno alcanza las siete pintaderas pasa a un grado superior, las estrellas y ya puede lucir el fajín negro. Existen dos tipos de modalidades de competición deportiva la de Técnicas Tradicionales en Exhibición, donde se participa tanto en parejas como en grupo y los jueces valoran distintos aspectos, por ejemplo, la riqueza técnica y el ritmo. Y la de Técnicas Tradicionales en Combate, modalidad en la que los garrotes están adaptados y el contacto está aceptado. En los combates o garroteadas absolutas se lucha sin hacer diferencias entre hombres y mujeres. Los pastores de las islas eran personas fuertes con gran conocimiento de la geografía de su isla. Portaban siempre un garrote, de tamaño parecido al del mismo portador, que les servía de apoyo para los desplazamientos así como para manejar el ganado. Iban solos por lo que con frecuencia se podían ver envueltos en luchas con otros pastores que querían utilizar el mismo terreno o pelear por alguna pieza de ganado. También para defenderse de enemigos extranjeros.


Despues de la conquista se prohibió a los aborígenes la posesión de armas, pero los pastores conservaron el uso del garrote que pasaba de manera desapercibida como palo de apoyo para el pastoreo. Se le añadió una puntera de hierro llamada puyón o regatón. Por el carácter aislado de los pastores se pudo conservar de manera clandestina la tradicional lucha. A partir de los años 40 con el abandono de las zonas rurales comienza el declive de algunas prácticas tradicionales, pero en los 70 el Maestro Jorge Domínguez realiza una investigación exhaustiva basada en entrevistas a pastores de la isla de Gran Canaria y logra recopilar gran parte de las técnicas de esta lucha.
La lucha del garrote, a través de la Federación de Lucha del Garrote Canario, organismo oficial representante de este deporte, posee numerosos títulos y reconocimientos nacionales e internaciones como la Medalla de Oro en el Campeonato del Mundo en el año 2000, Campeones de Europa en Técnicas con Armas en el 2001, título de Campeones de Europa en el año 2002, o Campeones de España en Defensa Personal y Técnicas con Armas 2012 entre otros
Después  de la conquista se prohibió a los aborígenes la posesión de armas, pero los pastores conservaron el uso del garrote que pasaba de manera desapercibida como palo de apoyo para el pastoreo. Se le añadió una puntera de hierro llamada puyón o regatón. Por el carácter aislado de los pastores se pudo conservar de manera clandestina la tradicional lucha. A partir de los años 40 con el abandono de las zonas rurales comienza el declive de algunas prácticas tradicionales, pero en los 70 el Maestro Jorge Domínguez realiza una investigación exhaustiva basada en entrevistas a pastores de la isla de Gran Canaria y logra recopilar gran parte de las técnicas de esta lucha.
La lucha del garrote, a través de la Federación de Lucha del Garrote Canario, organismo oficial representante de este deporte, posee numerosos títulos y reconocimientos nacionales e internaciones como la Medalla de Oro en el Campeonato del Mundo en el año 2000, Campeones de Europa en Técnicas con Armas en el 2001, título de Campeones de Europa en el año 2002, o Campeones de España en Defensa Personal y Técnicas con Armas 2012 entre otros



                    La música y audios serán los  siguientes:
Ven al baile - A. Tendal

Berlina de San Adrés - A.F. San Borondon

  
   Folias a Tanausu- Parranda La Palma

El zagalejo  - Paranda Chasnera.


Les esperamos en el programa Nº219 dirigido y presentado por Moisés Rodríguez Dirigido técnicamente por Paco Bolaños  , durará dicho programa en torno a 120 minutos, donde esperamos que todo lo que allí se exponga sea del interés de todos los oyentes este Sábado   12 de agoto a partir de las 12:00 horas de la mañana, no falten a su cita con nuestras costumbres e identidad. 
Recuerda que nos puedes oír en tu radio en la 107.9 FM en Gran Canaria desde Bañaderos Arucas hasta La Aldea de San Nicolás en costas y medianías y en Tenerife desde La Laguna (Los Rodeos) hasta Granadilla de Abona en la costa o mediante la emisión  online en http://www.radiogaldar.blogspot.com/, y en www.galdar.es, ó directamente en el siguiente enlace http://www.ivoox.com/escuchar-online-radio-galdar-fm-107-9_tw_2456_1.html, además puedes escuchar todos los programas que hemos realizado desde la temporada pasada  en www.ivoox.com  poniendo en el buscador Entre Chácaras y Tambores . 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Los hermanos Rodríguez, dos de los tocadores más importantes de la historia folclórica de Gáldar en el siglo XX.



La historia de cualquier pueblo la labran los ciudadanos del mismo, ya que ellos son con sus aportaciones los que hacen tener a los diferentes pueblos su propia cultura.
Dentro de los rasgos culturales que más importancia tienen en nuestras Islas Canarias está el folclore, que lo podemos denominar como la expresión espontánea del pueblo donde se ponen de manifiesto múltiples acciones como la artesanía, las costumbres, las historias orales, los bailes, los cantos, los toques, etc…
El municipio de Gáldar es cuna de folclore, prácticamente todos los barrios y pagos mediante sus vecinos han contribuido a que tengamos un folclore rico en muchas de las manifestaciones que enumeraba anteriormente. Uno de los barrios más importantes en cuanto aportaciones de sus vecinos se refiere en Gáldar es Barrial, este barrio fue testigo del nacimiento de uno de los grupos más importante en la historia de los bailes en Canarias como fueron Los Viejos de Gáldar. Barrial también ha sido cuna artesana con la presencia de la saga familiar García Déniz, que lleva más de 160 años labrando los cotizados y valorados cuchillos canarios, traspasando estos incluso las fronteras de nuestras islas. Los tocadores de cuerdas nacidos en el barrio han formado parte de los dos grupos más importantes que afloraron en Gáldar en el pasado siglo XX.

Tras el matrimonio de Pedro Rodríguez y Marina Molina, nacieron en Barrial Juan Rodríguez Molina (15-04-1918) y José Rodríguez Molina (04-01-1925), ambos desarrollaron su niñez y adolescencia en el barrio. Recuerda José cómo su infancia estuvo marcada por la Guerra Civil que azotaba en aquel entonces a España, un período de muchas vicisitudes y hambre. Desde muy niño José recuerda a su padre y a otros amigos del mismo tocando la guitarra y parrandeando, apunta que eran muy buenos parranderos y que pasaban muchos ratos de parranda, eso a él lo entusiasmaba y le despertaba la curiosidad por ver cómo tocaban y cantaban, no perdía detalle de cómo colocaban los dedos en los acordes. José siempre le insistía a su padre a que lo enseñase a tocar la guitarra, cosa que no ocurría, ya que no era propio para los niños de aquella época. Un buen día, cuando tenía 11 años, su padre lo mandó a comprar un juego de cuerdas para la guitarra a casa de Ascensión, cuando se lo llevó y se lo puso  el padre lo llamó y le dio las primeras clases de cómo se tocar la guitarra, pero José, que ya había estado poniendo atención mientras su padre tocaba, tenía nociones de cómo hacerlo; su padre se quedó muy sorprendido en ver  cómo su hijo progresaba rápidamente, también ayudó mucho la presencia de Faustino, amigo de la familia que le prestaba la guitarra a José y le hacía alguna corrección. En tan solo unos meses José dominaba a la perfección la guitarra, apuntaba muy buenas maneras y hacía presagiar el buen tocador que es, eso sí, de oído.

En cuanto a Juan la forma en que aprendió a tocar fue en su estancia en el cuartel (información dada por José). Juntos compartían  ratos de parranda, se ponían en casa a sacar nuevas canciones que oían por la radio o que simplemente les daba algún conocido, durante toda la vida estuvieron muy apegados, no solo en lo musical, sino también en lo afectivo eran inseparables.

La vida laboral de estos dos genios de la guitarra estuvo ligada a las más duras labores que se ofertaban en aquellos tiempos. Juan dedicó su vida a la agricultura, experto en desflorillar las plataneras; y José desde muy niño, junto a su padre se dedicaba a la recolección de picón, también trabajó en la agricultura e incluso llegó a trabajar un mes en Tenerife. Cuando la situación económica se los permitió, tanto Juan como José adquirieron sus primeras guitarras elaboradas por el fantástico zapatero maestro Eustaquio Martín. La guitarra de José aún existe, si alguien está interesado en verla puede pasar por el bar ubicado en Gáldar “La trastienda de Chago”.




Desde muy jóvenes ambos estuvieron vinculados a uno de los grupos que nacía en Gáldar a principios de la década de los años cuarenta del pasado siglo XX, este recordado y añorado grupo se hizo llamar “Los Hijos de La Noche”, dicho nombre vino marcado por la genialidad de Antonio Martín, ya que el grupo era muy propicio a dar serenatas y parrandas nocturnas que duraban noches enteras. Los Hijos de La Noche supieron poner en exposición el legado más tradicional que fue heredado de los mayores de aquel entonces y que combinaban con algún que otro género venido de fuera que no dejaba indiferente ni al más pintado; el ámbito de actuación era en la isla de Gran Canaria, donde sobre todo eran requeridos para bodas, romerías, concursos y bailes de cuerdas, estampa usual por aquellos años.
En la mayoría de las actuaciones de los grupos siempre suceden cosas que se pueden contar y otras que no se deben contar, en una de esas actuaciones recuerda José que sucedió un hecho insólito; mientras Los Hijos de La Noche tocaban en la celebración de una boda en la zona conocida como El Molino de Viento, hoy día Majadillas, en el municipio de Gáldar, Antonio Martín se precipitó a una mareta de la zona y tuvieron que tirarse a sacarlo. En dichas actuaciones se cobraba algún dinerillo, una vez que se sacaba para los gastos derivados de la mismas se repartía el dinero sobrante entre los componentes y daba para ayudar en casa. Otra de las actuaciones que le gustaba mucho a José era cuando tocaban para que Los Viejos de Gáldar bailasen, apunta que era un verdadero espectáculo.


Los Hijos de La Noche estuvo conformado por los mejores folcloristas que había en la zona, la genialidad de Antonio Martin, la exquisitez musical de Juan Gutiérrez, director musical del grupo, Juan Estupiñán, Manolo Sánchez, Pancho Saavedra, Isidro Martín, Manuel Ríos, Luis Molina y por supuesto Juan y José, los hermanos Rodríguez, que era como se conocían cariñosamente.


A finales de la década de los años 60 del pasado siglo XX se apoderan de las islas unas inquietudes, entre ellas la recuperación de unas señas de identidad a través del redescubrimiento del folclore en su exacta vinculación con las capas y clases más populares, así nace un estilo que rompe con la línea que llevaba el folclore hasta aquel momento apareciendo grupos como Los Gofiones, Los Sabandeños, Los Granjeros, etc…
En Gáldar, el 1 de septiembre de 1970 nace uno de estos grupos Los Cebolleros, los cuales nacieron con un pan bajo el brazo, y digo con un pan bajo el brazo porque solamente un mes y poco después de fundarse, Juan Manuel Suárez, secretario del Ayto. de Gáldar, se pone en contacto con Los Cebolleros para la posible inclusión de Los Hijos de La Noche en el grupo, idea que no fue desechada. En poco tiempo los experimentados folcloristas dieron al joven colectivo identidad, calidad, experiencia etc… lo que hizo que Los Cebolleros dieran un gran salto y se pusieran entre los más destacados del panorama regional. Como no podía ser de otra manera los hermanos Rodríguez también formaron parte de aquel acontecimiento histórico.

Otro de los momentos cumbre del paso de los hermanos Rodríguez por Los Cebolleros fue el 31 de marzo de 1987 cuando realizaron la grabación del programa de TVEC Tenderete, donde salían al panorama de Canarias con canciones inéditas como La Magua  de Antonio Padrón, o Piedras de barranco de Manuel Sosa. La grabación de aquel programa sirvió de escaparate para el grupo galdense que venía de despertarse de un breve letargo. José comenta que tras aquella grabación Los Cebolleros visitaron todas las islas menos La Gomera y La Graciosa, recuerda con gran añoranza los grandes momentos vividos junto al grupo, pero sobre todo junto a su hermano Juan.




En el año 1986 surge la idea de fundar una Agrupación Lírica o rondalla de carnaval, por lo que nace en Gáldar “Algaldar”, donde los hermanos Rodríguez son fundadores. Este colectivo surgió tras la fusión artística de Los Cebolleros y la Coral Polifónica de Gáldar.
Los hermanos Rodríguez tuvieron la posibilidad de grabar tres trabajos discográficos a la guitarra, en el año 1972 en el primer disco de Los Cebolleros, con el mismo grupo en el disco “Homenaje a Antonio Padrón” en el año 1987, y en ese mismo año en el primer disco de “Algaldar”.
El 23 de mayo de 1988 ocurrió un suceso trágico en la vida de estos dos grandes folcloristas, Juan fallecía en un desafortunado accidente de tráfico en la Bajada de Las Guayarminas en Gáldar, a la altura del bar de Cristóbal Vera, José, emocionado, relata que tiempo después se incorporó a los ensayos de Los Cebolleros pero que cuando llegó al ensayo y comenzó no pudo evitar emocionarse y tuvo que abandonarlo; nunca más ha vuelto a participar en ningún grupo.
Los hermanos Rodríguez, Juan y José o José y Juan, han sido dos personas sencillas, humildes, trabajadoras, con una simpatía sana y con un saber estar inmejorable en las difíciles situaciones que pasan los grupos, ellos siempre formaban parte de la solución y no del problema, ya que su carácter noble y conciliador los hacia ser ejemplares. Sus vidas folclóricas empezaron desde muy jóvenes mostrando su amor y admiración por lo nuestro, han estado ligados a los dos colectivos musicales más importantes que ha visto nacer el municipio de Gáldar como son Los Hijos de La Noche y Los Cebolleros, el pertenecer a estos grupos no ha sido por casualidad ya que han sido dos grandes tocadores de guitarra, de lo mejorcito que se ha podido ver en Barrial sin que exista ningún otro precedente de tales características en el barrio.