domingo, 2 de agosto de 2026

María del Pino Rodríguez Mendoza, el folclore, la admiración mutua y el baifo que nunca se fue.


La Gala de Honores y Distinciones de la Asociación Cultural Entre Amigos reconoció su trayectoria en la enseñanza del folclore y la vestimenta tradicional, así como su compromiso con el movimiento folclórico de Gran Canaria

El Teatro Municipal Juan Ramón Jiménez de Telde acogió este viernes una de las citas más significativas del calendario cultural del municipio con la celebración de la Gala de Honores y Distinciones de la Asociación Cultural Entre Amigos , una noche dedicada a reconocer a personas y colectivos que, desde diferentes ámbitos, han contribuido y continúan contribuyendo a mantener vivas las señas de identidad del Archipiélago y transmitir ese legado a las nuevas generaciones.

Aunque me hubiera gustado estar presente y acompañar personalmente a María del Pino y al resto de personas y colectivos reconocidos, me fue imposible asistir. Eso no impide, sin embargo, que desde estas líneas quiera hacer llegar mi reconocimiento y mi felicitación a todos ellos, especialmente a quienes han dedicado parte de su vida a trabajar por nuestra cultura y nuestras tradiciones.

La edición de 2026 centró sus homenajes en investigadores, músicos, docentes, deportistas, etnógrafos, folcloristas y colectivos sociales, poniendo en valor trayectorias muy diferentes, pero unidas por una misma inquietud: trabajar por Canarias, por su cultura, por su patrimonio y por todo aquello que nos identifica como pueblo. La gala volvió a demostrar que la defensa de nuestras tradiciones no depende exclusivamente de quienes aparecen sobre un escenario, sino también de quienes investigan, enseñan, documentan, transmiten conocimientos, recuperan costumbres o trabajan desde distintos ámbitos sociales para que ese legado no se pierda.

En ese contexto se produjo el reconocimiento a María del Pino Rodríguez Mendoza , por su labor en la enseñanza del folclore y de la vestimenta tradicional. Una distinción que pone en valor una trayectoria vinculada directamente a la transmisión de conocimientos fundamentales para comprender nuestra cultura, porque enseñar folclore y vestimenta tradicional es también enseñar una parte de nuestra historia, de nuestras costumbres y de las formas de vida de quienes nos precedieron.

Su compromiso con el folclore ha tenido además una importante dimensión dentro de la propia organización del movimiento folclórico de Gran Canaria. María del Pino Rodríguez Mendoza representó diferentes cargos en la Federación de Agrupaciones Folclóricas de Gran Canaria (FAFGC) , llegando hasta la presidencia, una responsabilidad que refleja los años de implicación y dedicación a un ámbito que necesita precisamente de personas comprometidas para continuar creciendo y transmitiéndose.



Por todo ello, su reconocimiento en esta gala resulta especialmente merecido. No solo por lo realizado, sino por todo aquello que representa una trayectoria dedicada a enseñar, conservar y transmitir. Las tradiciones no permanecen vivas únicamente porque hayan llegado hasta nuestros días; Necesitan personas que las conozcan, que las valoren y que tengan la voluntad de enseñarlas a quienes vienen detrás. Y en esa tarea, quienes dedican parte de su vida a la enseñanza del folclore y de la vestimenta tradicional desempeñan un papel fundamental.

Pero este reconocimiento tiene para mí un significado que va más allá de la propia trayectoria cultural de María del Pino. La vida demuestra que las personas evolucionan y que el diálogo siempre encuentra un punto de encuentro. Nuestra relación no comenzó de la mejor manera, pero el paso de los años nos ha permitido conocernos mejor y, sobre todo, aprender a respetarnos. Hoy compartimos muchas inquietudes y una manera muy parecida de entender la cultura y el compromiso con nuestras tradiciones. Probablemente yo haya ganado algo de madurez y ella contemple muchas cosas desde la experiencia acumulada, pero precisamente esa evolución ha permitido fortalecer una amistad cimentada en valores que considera imprescindibles: el respeto mutuo, la admiración y la sinceridad .

Por eso me alegra especialmente verla entre las personas reconocidas este año. Me alegro por su trayectoria, por su aportación a la enseñanza del folclore y de la vestimenta tradicional y por el compromiso que ha demostrado durante años, pero también por lo que este reconocimiento representa desde una perspectiva personal. Hay relaciones que necesitan tiempo para encontrar su lugar y personas que, después de comenzar desde posiciones diferentes, terminarán descubriendo que existen muchas más cosas que las unen de las que inicialmente podían imaginar.

La experiencia también enseña que nadie permanece exactamente igual con el paso de los años. Cambian las circunstancias, cambian las personas y cambia también la manera de mirar determinadas situaciones. A veces hace falta distancia para comprender, madurez para aceptar y diálogo para encontrar ese punto de encuentro que permite transformar las diferencias en respeto. Y quizás por eso este homenaje tenga para mí un valor añadido, porque representa también la capacidad de las personas para evolucionar y para reconocer en el otro aquello que merece ser admirado.

La Gala de Honores y Distinciones de Entre Amigos fue, en definitiva, una celebración de la cultura desde muchas perspectivas. Cada uno de los reconocimientos puso en valor una forma diferente de contribuir a Canarias, pero todos compartieron algo esencial: la voluntad de trabajar para que nuestra identidad no quede reducida al recuerdo, sino que continuar formando parte del presente y pueda llegar con fuerza al futuro.



Por ello, quiero trasladar mi más sincera felicitación a todas las personas y colectivos premiados en esta edición , investigadores, músicos, docentes, deportistas, etnógrafos, folcloristas y colectivos sociales, porque cada una de sus trayectorias representa una aportación necesaria a nuestra sociedad. Felicitar también a la Asociación Cultural Entre Amigos por mantener una iniciativa que permita detenerse, mirar hacia quienes han trabajado por nuestra tierra y decirles algo tan sencillo y tan importante como gracias.

Y, de manera muy especial, felicitar a María del Pino Rodríguez Mendoza , por una trayectoria dedicada al folclore, a la vestimenta tradicional y la transmisión de nuestra cultura. Me alegra verla recibir este reconocimiento y poder decirlo desde un lugar muy diferente al que ocupamos hace años. Porque, al final, la vida también consiste en aprender, evolucionar y descubrir que el tiempo puede colocar las cosas en su sitio.

Y quizás ella entienda perfectamente lo que quiero decir cuando afirmo que, a pesar de todo, el baifo no se nos fue .

No hace falta explicar mucho más. Hay historias, palabras y recuerdos que solo necesitan ser reconocidos por quienes los han vivido. Y quizás precisamente ahí esté una de las partes más bonitas de esta historia: en saber que, después de todo lo recorrido, el respeto terminó encontrando su lugar.

Enhorabuena, María del Pino. Por tu trayectoria, por tu compromiso con nuestras tradiciones y por todo lo que has aportado para que nuestra cultura continúe viva. Y enhorabuena también a todas las personas y colectivos que compartieron contigo una noche que fue, sobre todo, un reconocimiento a quienes hacen de Canarias algo más que un lugar: una cultura, una memoria y una forma de entender la vida .

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