Natural de Tenerife nació el 31de enero de 1935, Manolo Acosta dedicó toda una vida al estudio, recuperación y confección de la vestimenta tradicional canaria. Aprendió el oficio con una mujer en Güímar procedente de Lanzarote Elena Chacón. Desde su taller salieron millas de prendas que vistieron a agrupaciones folclóricas, cuerpos de baile, instituciones y amantes de las tradiciones, siempre con un profundo respeto por el rigor histórico y la autenticidad de cada pieza.
Su pasión por el folclore no se limitó al oficio de sastre. Durante su juventud formó parte de Los Sabandeños como tenor primero , una experiencia que reforzó su compromiso con la música y la cultura tradicional canaria y que marcaría el camino de una vida dedicada al servicio del patrimonio cultural. Años después, volvería a mantener una estrecha vinculación con la emblemática formación confeccionando buena parte de la indumentaria que contribuyó a definir su imagen durante décadas.
Con el paso de los años se convirtió en una autoridad en materia de indumentaria tradicional. Fruto de esa labor investigadora publicó diversos libros especializados sobre la vestimenta tradicional canaria, obras que hoy constituyen una referencia imprescindible para investigadores, artesanos, agrupaciones y estudiosos de la cultura popular.
Su vocación divulgadora encontró también un espacio privilegiado en internet a través de su conocido blog, "El Sastre de Tenerife" , donde compartió durante años investigaciones, fotografías, documentos y artículos sobre la evolución de la indumentaria tradicional de Canarias. Aquel espacio se convirtió en una auténtica biblioteca digital, consultada por folcloristas, estudiantes y amantes de nuestras tradiciones, contribuyendo de manera decisiva a difundir un conocimiento que siempre entendió como un patrimonio colectivo.
Su trabajo alcanzó una enorme proyección gracias a su vinculación con Parranda Canaria , el programa emblemático de Televisión Canaria. Durante años fue el responsable del vestuario de muchos de los artistas, presentadores e invitados que pasaban por el plato, acercando al gran público la riqueza, la elegancia y el rigor de la indumentaria tradicional. Cada emisión llevaba también el sello de un profesional que entendía que vestir correctamente el folclore era otra forma de respetar la historia de Canarias.
Su asesoramiento fue reclamado por agrupaciones, colectivos e instituciones de todo el Archipiélago. Siempre estuvo dispuesto a compartir su experiencia, convencido de que el patrimonio solo se conserva cuando se transmite con rigor y generosidad.
En lo personal, tuve la oportunidad de coincidir con Manolo Acosta durante una grabación del programa Parranda Canaria . Guardo un especial recuerdo de una de sus intervenciones, en la que ofreció una brillante exposición sobre el mozo y la moza , denominación con la que hacía referencia a las personas que lucían las distintas vestimentas tradicionales que habían desfilado por el programa a lo largo de los años. Con la sencillez de los grandes maestros fue explicando el origen, las características y la evolución de cada indumentaria, demostrando un conocimiento extraordinario y una admirable capacidad para transmitirlo. Aquella intervención fue mucho más que una explicación sobre trajes tradicionales; Fue una auténtica lección de historia, identidad y respeto por nuestras raíces.
Conservo, además, uno de los libros de su autoría dedicado a la indumentaria tradicional canaria, un ejemplar que tuvo la generosidad de regalarme y dedicarme con su firma. Hoy ese libro adquiere un valor aún más especial. Más que una publicación, representa el recuerdo de un hombre que dedicó su vida a investigar, preservar y divulgar una parte fundamental de nuestra identidad. Será siempre un tesoro de mi biblioteca y un testimonio del inmenso legado que deja a la cultura popular de Canarias.
Con su marcha, Canarias pierde uno de sus grandes custodios de la tradición. Sin embargo, su legado permanecerá vivo en sus libros, en los artículos de su blog, en los trajes que confeccionó, en las enseñanzas que compartieron y en cada romería, festival o encuentro folclórico donde la indumentaria tradicional continúa ocupando el lugar que él siempre defendió.
Porque hay personas que confeccionan ropa y otras que ayudan a coser la memoria de un pueblo. Manolo Acosta fue una de ellas.
Descanse en paz.



Gracias por tan justo homenaje a su obra, se ha ido un Gran Maestro y mejor persona. Tuve la grandisima suerte de ser una de esas personas que colaboraba con él en lo que podía o me enseñaba.Pude disfrutar de sus conocimientos e incluso ayudar alguna vez transcribiendo sus investigaciones y era estar junto a una enciclopedia canaria de usos, costumbres y vestimenta tradicional. Perfeccionista infatigable en su buen hacer, pero lo mas importante llegó a ser mi segundo padre. Gracias Manolo
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