En estos últimos tiempos
parece que en el panorama folclórico tradicional está habiendo cambios, y no por convicción, ya que
luego, no se predica en los escenarios con el ejemplo, pero sí, por aclamación
popular.
Antes de entrar a
explicar la pequeña introducción que encabeza este artículo de opinión quiero decir que no me considero experto del folclore, sólo
soy alguien que se atreve a escribir sus pensamientos, su realidad y la de
muchos otros, únicamente con la gran
diferencia de que los otros, aunque piensan similar, no se atreven a decirlo por
diferentes motivos. Yo no tengo por qué
agradar a nadie ni llevarme bien con la alta esfera por la que está
“gobernado” el folclore, ya que yo no le debo nada a ellos, me da igual lo que puedan pensar de mi, y qué
repercusión pueda tener lo que escribo, ya que, con respeto y veracidad, que
siempre no se tiene, se puede escribir y dar a conocer los diferentes puntos de
vista de cada uno, eso sí, recuerden que son puntos de vista con los que se puede estar más
o menos de acuerdo ya que nadie es
poseedor de la verdad absoluta en esto del folklore.
Últimamente he leído
artículos de opinión en diferentes medios de comunicación de los llamados”expertos
de nuestro folclore”, y digo expertos, porque son o han sido directores de los
catalogados mejores grupos de Canarias; han escrito libros, han puesto música a
letras de otros compositores, dan charlas, jornadas e, incluso, son requeridos
por los medios de comunicación y estamentos públicos para que les asesoren
sobre folklore. Estos señores, sin duda
alguna, han jugado un papel fundamental en nuestra cultura popular. Podemos
poner como ejemplo a D. Elfidio Alonso, a él junto al mejor grupo musical de la
historia de Canarias, Los Sabandeños, se le debe que a finales de la década de
los años sesenta del pasado siglo se reunieran para rescatar nuestra señas de
identidad, lo que podemos catalogar como
el redescubrimiento del folclore. A ellos se le debe mucho y a nadie se le
esconde que si no fuese por el nacimiento de ellos, en Canarias no se podría
contar con una historia musical tradicional tan legendaria, Los Sabandeños
sirvieron de ejemplo para que muchos otros grupos en las diferentes islas del archipiélago
afloraran y dieran forma y sentido al folclore de cada lugar, cada comarca o
cada isla, ya que bajo las siglas de
grupo folclórico fueron los máximos baluartes y artífices de que podamos contar
con el legado musical que hoy tenemos.
Del mismo modo que hay
que agradecerles lo anteriormente expuesto, se les podría recriminar muchas
otras cosas, que me atrevo a calificar, como”modas sabandeñas”, usurpadas por la
poca originalidad de los demás grupos de Canarias. Ellos dieron a conocer la
cantidad de instrumentos que hoy día hay en los escenarios, comenzaron a cantar
a voces, en la década de los 80 del pasado siglo empezaron a cantarle a Latinoamérica
y ya en los últimos tiempos músicas del mundo, e incluso el polémico Himno del
Real Madrid C.F. Estos hechos los han convertido en un grupo musical donde poco
prima el folclore tradicional, pero que sin embargo, se visten con ropa
tradicional canaria, y en muchas de las ocasiones, se auto catalogan como
defensores de la identidad Canaria, cosa esta bastante curiosa, si nos ponemos a observar su forma de
proceder.
El otro día me quedaba
boquiabierto con un artículo de autoría de D. Elfidio Alonso sobre el Pasodoble Islas Canarias, al que
tachaba de “cursilería narcisista, que la letra
refleja las muy escasas dotes poéticas del autor y vulgarmente
patriotero”. Para leer este artículo visitar este enlace CLIP
Dicho artículo, bajo su punto de vista, es bastante respetable,
pero a mi particularmente me plantea varias controversias. Cada vez estoy más
convencido de que los ideales de las personas tienen menos valor, ya que lo que
se busca es el protagonismo y llegar al público, aún cuando no se esté
empatizando con lo que se haga en el escenario.
Primero que nada quiero expresar que el Pasodoble Islas Canarias
no es un tema que me cause admiración, ya que siempre he pensado que es un tema
que se aleja de la realidad y que un “Español” por muy canario que se sienta
nunca podrá sentir como un canario. Dicho esto confieso que este tema aunque
“lo tararean los perros” por la calle no me gusta lo más mínimo, pero que no
por ello debo desprestigiarlo ni pisotearlo, ya que los canarios lo han tomado
como suyo y un amplio sector lo ven como el
himno de las islas.
Esta reflexión que nos expone Elfidio Alonso, como ya he apuntado,
me causa cierto jareamiento en mi cabeza, ya que lo que él dice en este
artículo no es lo que predica en las
actuaciones de su grupo y digo de su grupo, Los Sabandeños, porque a nadie se
le esconde que son de él. Primero que nada si es un tema narcisista y
vulgarmente patriotero, ¿por qué razón lo han interpretado Los Sabandeños a lo
largo de la historia?, pienso yo que si el máximo icono del grupo lagunero
piensa esto pues con no cantarlo tiene suficiente. Luego habla de pasodoble
popular, ¿quienes han sido los máximos responsables de que este pasodoble se
conozca en el mundo entero?, pues los Huaracheros, Mari Sánchez, Los Gofiones;
pero sin duda alguna Los Sabandeños, cosa esta un tanto incoherente si leemos
el artículo que acompaña a esta reflexión. Otra de las cosas que se me viene a
la cabeza es la introducción letrista del grupo Los Sabandeños a la letra
original, ¿no hay en esta estrofa patriotismo y nacionalismo?
“Siete estrellas brillan en el mar:
Benahoare, Hero y Tamarán,
Tytherogakaet y Achinech,
Maxorata y Gomera tambien.
¡Ay, mis siete islas Canarias,
con el pico Teide de guardián,
son siete hermosos corazones,
que palpitan al compás!
¡Mis siete islas Canarias!”
Además con esta acción, bajo mi punto de vista, se comete una
falta de respeto a los creadores de este tema “Pasodoble Islas Canarias”, ¿quiénes
son Los Sabandeños para modificar la letra de una canción con autor reconocido?,
desconozco si está autorizado este cambio por el autor.
Los Sabandeños son muy amigos de introducir letras a canciones que
no tienen, como puede ser el tema de “EL
Canario”, que es uno de los primeros temas de nuestro folclore.
Este artículo sale a la luz cuando al menos uno de sus
compositores está ya fallecido y no se puede defender.
En fin, una vez más se ve en nuestro archipiélago cosas como esta,
podemos tener un pensamiento y actuamos de la forma contraria, sólo importa
agradar a todo el mundo, vender cantidades de discos, la participación del
público acompañando con las palmas y que al final se pongan de pie y griten ¡BRAVO,
BRAVO!, aunque luego se saque un artículo de opinión exponiendo todo lo
contrario.
Otra de las gratas sorpresas que me he llevado en estos ultimos días, es el artículo que publica la prensa, tanto digital como escrita,
de la ponencia de D. Víctor Batista, además de recalcar continuamente
que es director de Los Gofiones, como si
esto le diese más fiabilidad a la ponencia o como si Los Gofiones fuesen el
mejor ejemplo de folclore.
A nadie se le esconde los grandes dotes musicales de Batista, me
atrevo a afirmar que es una de las personas mejor formadas, musicalmente
hablando, que tenemos en el archipiélago; hecho éste, que sin embargo, podría abrir la caja de los truenos, puesto
que podríamos estar más o menos de acuerdo con los bellos arreglos musicales
que tienen su autoría, pero que, sin embargo, otro sector lo vería como una desvirtualización
de la pieza musical; cuestión de gustos y forma de ver el folclore.
Según he leído en la prensa sobre la ponencia de Batista puedo
decir que yo estoy muy de acuerdo con muchas de las cosas que se exponen en el artículo,
una situación que está viviendo el folclore de nuestras islas desde hace algún
tiempo y que como ya he dicho muchas veces somos nosotros los que debemos poner
freno. Antes de aclarar un par de cosas del artículo que me parecen
contradictorias, quiero hacer una reflexión en alto “la mejor forma de darle
credibilidad a algo es predicar con el ejemplo”.
Según la nota de prensa que expone Víctor Batista “Para interpretar pachanga o música cubana no
necesitamos vestirnos de canarios, ni tampoco ir a una romería donde se supone
que lo que tiene que haber son tradiciones canarias”, habló de un fenómeno que
se está imponiendo debido a “la influencia que está ejerciendo lo nuevo, que
modifica mucho nuestras conductas y con el que habría que tener un poquito de
cuidado”.
Me quedo atónito, ¿ alguien ha visto la vestimenta de Los
Gofiones y qué repertorio interpretan?,
pues tengo que decir que si alguien puso de moda el pachangueo en Canarias
fueron los llamados grupos grandes, y que sin cuidar la puesta en escena y
haciendo potajes de géneros en el
repertorio, han ayudado a que la gente no sepa ni lo que es folklore
tradicional, ni música popular Canaria y ni música de autor de raíz folclórica,
que son las tres líneas en las que se basa el repertorio musical de nuestras
islas; sin embargo es muy bonito y vistoso subirse a un caballo vestido de mejicano y que Los Gofiones con la
ropa tradicional porten un sombrero mejicano para interpretar Méjico Febrero 23
y Adelita. Con acciones como ésta, muy difícilmente se le puede poner el
cascabel al gato; en la teoría un sobresaliente, en la practica un cero.
También hace referencia al uso desmesurado de Isas, Folías y Malagueñas,
además de la repetición de estos géneros en los programas que actualmente están
en la parrilla de las televisiones, cosa con la que estoy totalmente de acuerdo,
el folclore musical es algo más que estos tres géneros. Es la historia musical
de nuestro archipiélago, e indudablemente los géneros han venido de fuera, pero
a nadie se le esconde que los canarios
de cada lugar han adaptado el folclore a su manera de verlo y les han dado su
deje particular, hecho esto que nos hace tener un folclore rico, variado y al
que muchos catalogan como el folclore más opulento del mundo.
Con respecto a los
programas de televisión, estoy totalmente de acuerdo, se fomenta mucho el
folklore de solistas con estos tres palos por bandera, dejando quizá otros palos
menos llamativos pero de igual o mayor importancia y repercusión. Una de las
cosas que me llama mucho la atención de esta exposición, es que me da la
sensación de que a Batista se le pasa por alto que él también fue director musical
de uno de esos programas, el programa al que me refiero es Tenderete y en su
dirección se fomentaba de igual manera, lo que hoy día se ve en la televisión.
Me siento bastante identificado con otra de las exposiciones que realiza el maestro Batista
que hablaba sobre la vida de los grupos
existentes y sobre las investigaciones realizadas por los mismos, de lo que
tengo que decir que las investigaciones cada vez son menos, es más fácil ir a
internet y copiar lo que allí está
colgado sin tener ninguna referencia de si es correcto o no, las labores de
rescate sin modificaciones notables son cada vez más ,y ya si valoramos la idea
arreglista que tiene cada director para cada tema podemos darnos cuenta que ha sido una desvirtualización en toda regla.
Recoge este artículo la poca unidad de las agrupaciones, con lo
cual estoy de acuerdo, ya que bajo mi opinión esto se ha convertido en una
competición a ver quién lo hace mejor y no en una expresión músico-tradicional
del pueblo Canario que debería ser el principal motor de los grupos de nuestras
islas.
Se hace referencia en esta exposición a la poca importancia que se le presta al monitor o director del grupo, además añade “es una tarea que por otro lado no puede
estudiarse porque carece de sitio e incluso de método”, afirmó, a lo cual tengo
que añadir que muchos de los directores desconocen la parte técnica del
folclore, de ahí que se vean los arreglos que hacen cargándose en muchos casos
la esencia de los temas musicales, son muy buenos músicos pero de folclore ni
idea. Otra de las cosas que yo añadiría en cuanto a los directores, es que
muchas veces ponen el listón tan alto para los componentes que tienen en sus
respectivos colectivos que hace que el
grupo no de la talla, o incluso cuando llegan a colectivos señeros del archipiélago
quieran implantar su impronta sin darse cuenta
de la historia, ni del recorrido del
grupo, cargándose lo que durante décadas ha sido seña de identidad de la
agrupación.
Hace alusión a a los romances, a las endechas y la a transcripción oral. Sin
duda alguna los romances, menos en La Gomera, cada vez escasean más en los
escenarios y las endechas ya ni se ven, no cabe duda de que la transcripción oral es fundamental, ya que
de no ser así no sería folclore.
El
folclore es de ida y vuelta y los canarios lo hemos adaptado a nuestra manera
de verlo, como pueden ser los casos que nombra Batista de La Caringa debido a
la emigración, que ha enriquecido nuestra cultura, pero lo que sin duda alguna
no ha aportado nada a nuestra cultura son los repertorios que se interpretan en
los escenarios de Canarias, lejos de lo que se conoce como folklore
tradicional, música popular Canaria y música de autor de raíz folclórica.
Para
finalizar, esta nota de prensa recoge que Batista predica esto “el futuro no es
un regalo, debiera ser una conquista”, a lo que yo diría que un pueblo sin
pasado es un pueblo sin historia y sin identidad, debemos conservar y mimar el
pasado para afianzar el futuro.
La
edición escrita de La Provincia Diario de Las Palmas del pasado sábado recoge un artículo de una página
entera bajo el título “ Folclore canario o pachanga” donde se recogen las declaraciones
de cuatro personalidades de nuestra historia musical como son: Totoyo Millares,
Domingo Rodríguez, Lothar Siemens y Elfidio Alonso, unas declaraciones un tanto
reales por los tres primeros y un tanto lejos de la realidad bajo mi opinión
por Elfidio Alonso, todo esto por la exposición de Víctor Batista en pasados
días en Maspalomas.
Totoyo
Millares una vez más hace gala de su estilo conservador, de su amor al
folclore y hace apuntes un tanto curiosos e importantes como “la música canaria se ha vaciado porque está
en manos de quien está”, refiriéndose a los directores de las agrupaciones y a
los responsables de los medios de comunicación. La música popular canaria es
muy amplia como para reducirla a Isas, Folías y Malagueñas. Muchos grupos se
visten de canarios para cantar
machangadas, creyendo que hacen música popular”, como ven parece que no soy yo
el único que piensa esto, ya que en artículos anteriores pueden comprobar que
mi forma de ver nuestro folclore es similar. Quizá muchos tengan cada vez más
clara la respuesta a la pregunta del millón, ¿Por qué Totoyo no está en Los
Gofiones?, a buen entendedor, poco hay que decir.
El
majorero conocido como “El Colorao” da
una opinión bastante conservadora, y en la que nos deja apuntes tan interesantes como que “las
agrupaciones folclóricas se están apachangando.
Echo de menos que los canarios bailen y disfruten de su música tanto
como lo hacen los cubanos y andaluces”, además añadió que los canarios parece
que no nos sentimos orgullosos de nuestro folclore y que por eso recurrimos a
otros no haciendo bien porque no es nuestro. A pesar de que seamos un pueblo
que tiene influencia de otras culturas, no podemos apartar lo nuestro, que es
lo que tenemos en los genes y lo que mejor sabemos hacer”. Sólo puedo añadir
que si esto se llevase a la práctica otro gallo nos cantase, ya que esta
realidad de “El Colorao” es la realidad mía y de muchos.
Lothar
Siemens musicólogo y gran investigador de nuestro folclore aportaba lo
siguiente “el hecho de que el folclore
canario no tenga un repertorio amplio ha llevado a algunas agrupaciones a recurrir a géneros de
fuera. Se visten de canario para cantar música que no tiene nada que ver con
Canarias. Los Sabandeños y Los Gofiones manipulan el folclore para convertirlo
en espectáculo y hacer negocio con la música popular”. Unas
declaraciones que en su primera aportación no estoy de acuerdo, si miramos las
tres líneas de música en Canarias como son: folclore tradicional, música
popular Canaria y música de autor de raíz folclórica, podríamos ofrecer un
repertorio variado y extenso con cientos de temas que interpretar.
Por
ultimo, Elfidio Alonso o vive en San Borondón o en otro archipiélago que no es
el Canario, ya que manifestaba lo siguiente “no creo que se abuse de Isas, Folías y Malagueñas, al contrario, la
influencia de los géneros Latinoamericanos en la música Canaria siempre se ha
dado debido a la emigración”. También mostró su desacuerdo en que los programas
de televisión se resuman a Isas, Folías y Malagueñas, el repertorio es muy
amplio y de ahí que se canten muchas canciones de Néstor Álamo o de Pancho Guerra. Es lógico lo que manifestaba, ya que su grupo, Los Sabandeños, es el puro reflejo de su manifestación, con alguna excepción como
la del Islas Canarias. Yo sólo apuntar que cada uno canta lo que quiere, y que
Canarias tiene influencia Latinoamericana, pues sí, pero ese no es motivo para
justificar el cantar pachanga y otros géneros en los escenarios, porque se me
viene a la mente una cuestión, ¿El Himno del Real Madrid C.F. es también
Latinoamericano?.
En
estos momentos en que nuestro folclore ha perdido el norte y que sólo unos poco
seguimos creyendo en él como la expresión espontanea del pueblo Canario, lejos
del espectáculo y queriendo representar el folclore de la forma en la que lo vivieron nuestros
antepasados y en rescatar y difundir nuestra cultura musical, necesitamos más
realidades, más folclore, más unidad, más práctica y sin duda alguna no desistir, no a loa falsos profetas que predican
una cosa y sus actuaciones son otras, menos personas y grupos que atenten
contra nuestra historia.
En
la actualidad parece que los bien mirados en esto del “folclore” están teniendo
un poco de consideración con nuestro acervo musical, debemos aprovechar y sacar
tajada para que nuestro folclore se fortalezca y perdure en el tiempo, pero sobre
todo que recuerden que no somos tontos y que en el archipiélago Canario nos
conocemos todos, y también cuál es nuestra inclinación musical y que hemos aportado
cada uno de nosotros a las tradiciones, todos somos válidos pero con hechos y
realidad, ya que estamos cansados de lobos con
piel de cordero.
Antes
de finalizar, espero que en Canarias se pueda ver en los escenarios, más realidades ya
que la teoría se la saben, pero dudo mucho, que sean capaces de llevarlo a la práctica.
Hace algún tiempo, una persona allegada a mí, ante una duda circunstancial que
me surgía, me hacía una pregunta ¿Mijo en qué quedamos, en el duro o en la media
peseta?, espero no tener que hacerle yo esta pregunta a las personalidades del
folclore dentro de un tiempo.
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