domingo, 4 de octubre de 2026

Los Cebolleros regresan a Fuerteventura para formar parte del VI Festival Folclórico La Sebada

 El GF Los Cebolleros de Gáldar regresará a Fuerteventura horas este sábado 10 de octubre para participar en el VI Festival Folclórico La Sebada, una cita que se celebrará a partir de las 20:00 en la Plaza de los Pescadores de Morro Jable, en el municipio de Pájara.

Será una actuación especialmente significativa para la agrupación galdense, ya que Los Cebolleros no viajaron a Fuerteventura desde el año 2015, por lo que una vez años después volverán a encontrarse con el público majorero y con compañeros del folclore de la isla.

El VI Festival Folclórico La Sebada reunirá sobre el escenario a varias formaciones procedentes de diferentes islas. Junto al GF Los Cebolleros, que representará a Gran Canaria, estarán también la AF Alfaguara, de La Palma; el AC Erasmo Hernández, de Gran Canaria; la AC Parranda La Sebada, de Fuerteventura, como agrupación anfitriona, y el GF Los Cabuqueros de Arucas, también de Gran Canaria.

Para el presidente del GF Los Cebolleros, Moisés Rodríguez, este regreso tiene un significado especial, aunque considera que forma parte de la trayectoria que el grupo se viene desarrollando en los últimos años.

"Nos hacía mucha ilusión volver a Fuerteventura. Llevábamos desde 2015 sin viajar a la isla y volver once años después es algo que nos alegra especialmente, sobre todo porque lo hacemos para compartir escenario con otros grupos y reencontrarnos con amigos que hemos ido haciendo a lo largo de todos estos años".

Rodríguez destaca además que la participación en Fuerteventura pone el broche a una etapa de intensa presencia del grupo por todas las islas. "Desde 2022 hemos tenido la oportunidad de visitar todas las islas Canarias, algunas de ellas incluso en varias ocasiones. Para nosotros eso es muy importante porque Los Cebolleros no queremos que nuestro trabajo se quede únicamente en Gáldar o en Gran Canaria, sino poder llevar repertorio, nuestra forma de entender el folclore y nuestra música a otros lugares y compartirla con otros colectivos", señala.

El presidente de Los Cebolleros añade que «cada isla tiene sus particularidades, sus grupos y su manera de vivir el folclore, pero cuando subimos a un escenario nos damos cuenta de que hay algo que nos une a todos, que es el amor por nuestras tradiciones y las ganas de mantener las vivas».

La formación galdense llevará hasta Morro Jable parte de su repertorio de canto, toque y baile, sus principales señas de identidad y una forma de entender el folclore que el grupo mantiene desde hace décadas. Con una trayectoria que supera ya el medio siglo, Los Cebolleros continúan llevando la música tradicional canaria a diferentes escenarios dentro y fuera de las islas.

El regreso a Fuerteventura permitirá además a Los Cebolleros reencontrarse con amigos y compañeros del mundo del folclore, recuperando una visita que forma parte de la trayectoria de la agrupación. La presencia de Los Cabuqueros de Arucas y la AF Alfaguara tendrá también un significado especial, ya que estas agrupaciones han compartido escenario en numerosas ocasiones y mantienen una relación estrecha dentro del movimiento folclórico de Gran Canaria y La Palma.

Esta invitación llega de mano de la Parranda La Sebada. Asimismo, la participación cuenta con el patrocinio del programa de movilidad cultural del Gobierno de Canarias, el cual sufraga los gastos de desplazamiento de los grupos canarios.



 

Este tipo de encuentros permiten estrechar los lazos entre agrupaciones de las diferentes islas y compartir distintas maneras de entender y vivir nuestras tradiciones, haciendo del folclore un punto de encuentro entre quienes mantienen viva nuestra cultura popular.

La cita será este sábado 10 de octubre, a las 20:00 horas, en la Plaza de los Pescadores de Morro Jable, donde el GF Los Cebolleros compartirá escenario con el resto de formaciones participantes en esta sexta edición del Festival Folclórico La Sebada.

Once años después, Los Cebolleros vuelven a Fuerteventura con la ilusión de reencontrarse con el público majorero y seguir haciendo lo que llevan décadas haciendo: llevar el folclore de Gáldar y de Gran Canaria allí donde haya un escenario dispuesto a recibirlo.

 

Por qué las monteras no se usaban con la ropa del siglo XIX en Gran Canaria

La segunda mitad del siglo XIX supuso una drástica revolución para la sociedad de Gran Canaria, marcada por la apertura de los puertos francos y la masiva llegada de tejidos industriales de importación. Este fenómeno, conocido etnográficamente como el período de transición, transformó por completo el armario de las clases populares y rurales de la isla.
Las antiguas prendas artesanales de lana basta del país, lino pesado y paños densos domésticos fueron arrinconadas de forma fulminante ante la llegada de texturas mucho más finas, ligeras y económicas como los algodones finos, percales, villelas y sedas de manufactura fabril. 

Este salto tecnológico e industrial trajo consigo una renovación absoluta de los complementos y los cubrecabezas. Por este motivo, las investigaciones históricas son categóricas: las monteras, tanto las masculinas como las femeninas, jamás coexistieron con la ropa del siglo XIX. Sostener que estas piezas artesanales del siglo XVIII se vistieron de forma cotidiana con las nuevas modas decimonónicas es un severo anacronismo que confunde la evolución cronológica de nuestra indumentaria tradicional.

1. Un amplio catálogo de prendas extinguidas antes de tiempo.

La montera era un cubrecabezas pensado para el campo y el pastoreo, muy típico del siglo XVIII (los años 1700) A nivel de uso y confección, las clases populares de la isla contaban con una enorme variedad de modelos. Los hombres del campo no se limitaban a un diseño único, sino que disponían de un catálogo muy rico de formas de cubrirse según la zona y la necesidad, con diferentes caídas, anchuras de solapas y maneras de encajar el gorro sobre la cabeza.

Sin embargo, los estudios etnográficos demuestran que, a medida que avanzaba la centuria decimonónica, todos estos modelos antiguos sufrieron un declive radical hasta desaparecer por completo a mediados del siglo XIX. Cuando el pueblo llano cambió su forma de vestir a finales de siglo, las monteras ya eran reliquias guardadas en los baúles.

2. Las piezas documentadas por "Teno" y las opciones del hombre

Durante mis años de análisis y recopilación de datos, el trabajo de campo del recordado folclorista e historiador José Antonio Pérez Cruz, conocido por todos como "Teno", ha sido un pilar fundamental. En el caso del armario masculino, sus investigaciones son bastante contundentes: hay más de dos tipos de monteras de hombre documentadas en Gran Canaria. Los varones contaban con una gran diversidad de piezas originales recuperadas que alternaban diferentes formas de colocarse, solapas y caídas de casco- El hombre, por tanto, goza de vía libre etnográfica para lucir cualquiera de estas Múltiples variantes masculinas, siempre que se encuadren en su siglo correcto.

En el caso de las mujeres el logro de Teno fue más acotado pero colosal, localizando exactamente dos monteras femeninas documentadas históricamente en Gran Canaria: una de tipología cónica y otra de tipología esférica. El maestro guardaba celosamente estos valiosos patrones para un libro que recopilaría nuestro patrimonio textil oculto, pero lamentablemente su muerte prematura en 2016 nos privó de aquella publicación.

Colaboradoras directas de su labor, como la especialista Pepita Bravo de Laguna, han sido atestiguadoras fundamentales de estos hallazgos, enseñando el uso y las distintas formas de colocación de estas prendas [Pepita Bravo de Laguna en YouTube]. Pero los datos son tercos: si la gran variedad de monteras masculinas ya había desaparecido en el siglo XIX, estas dos piezas de mujer, exclusivas del siglo XVIII, estuvieron totalmente extinguidas en los años 1800.

3. La verdadera cronología del rescate: De Pepita Bravo de Laguna a Pinona Hernández

El verdadero mérito de rescatar con rigor la montera de mujer y subirla por primera vez a las tablas de un escenario corresponden al grupo Antiguos Coros y Danzas de Ingenio. La primera artífice de la montera femenina fue la propia Pepita Bravo de Laguna, quien se encargó de la confección de aquella primera e histórica pieza piloto que vio la luz ante el público.

La intrahistoria de su difusión posterior sitúa a la célebre artesana Pinona Hernández asistiendo a un festival en Ingenio. Tras la visualización por parte de Pinona de aquella montera sobre el escenario, la costurera quedó impactada por el diseño y decidió reproducirla. Con el fin de trabajar sobre seguro, Pinona Hernández se puso en contacto con el técnico de la FEDAC, Paco Mireles. Él no había investigado la pieza, sino que tenía custodiada y guardada la valiosa documentación técnica para el libro que está aún por publicar. Fue gracias a esos documentos custodiados por Mireles que Pinona pudo guiar su trabajo artesanal.

Recrear estas piezas supuso un inmenso trabajo de hechura. A pesar del riguroso esfuerzo y de la maestría unánimemente reconocida de Pinona, revivir estos patrones arcaicos no fue tarea sencilla: en las primeras piezas no se logró dar a la primera con el acabado correcto de la forma y la caída que debían tener las puntas, especialmente en lo que respeta al remate de la visera. El experimento demostró la enorme dificultad técnica de rescatar prendas antiguas y evidenció lo mal que encajan las monteras con las estructuras ligeras de la moda posterior.

4. El "boom" de los sombreros de fieltro: El motor del cambio

¿Por qué hombres y mujeres dejaron de usar monteras? Muy sencillo: porque en Gran Canaria estalló la fabricación de sombreros de fieltro (los famosos "cachorros") en pueblos como Arucas, Moya, Firgas o Gáldar. Estos sombreros se hacían con pelo de conejo o camello, eran modernos, cómodos y, sobre todo, se volvieron muy baratos. Al haber sombreros tan fáciles de conseguir, todo el pueblo llano (tanto hombres como mujeres y niños) adoptó el sombrero de fieltro o de paja y dejó la amplia variedad de viejas monteras de lana arrinconadas en el olvido.

5. ¿De dónde sale entonces este error?

La culpa la tiene el "folklorismo" de mediados del siglo XX (los años 50 y 60), cuando empezaron a crearse muchos grupos de baile. Para que los componentes lucieran más vistos sobre el escenario, los directores de la época empezaron a juntar lo más llamativo de cada siglo: cogieron la montera (siglo XVIII) y la pusieron encima de las faldas, chalecos y camisas modernas (siglo XIX). Con los años, la gente vio eso en las fiestas y pensó que era lo correcto.

6. Guía rápida para la confección y el rigor

Para no hacer mezclas raras en las parejas, mi recomendación basada en los textos históricos es muy sencilla:

  • Si se van a vestir del Siglo XVIII: El hombre tiene vía libre para elegir entre cualquiera de los Múltiples tipos de monteras masculinas documentadas en la isla. La mujer puede utilizar los dos modelos femeninos documentados (el cónico o el esférico). Todo ello combinado con telas toscas y paños del país.
  • Si se van a vestir del Siglo XIX: Se descartan las monteras por completo para ambos sexos. Los hombres deben usar el sombrero de fieltro (cachorro) o de paja, y las mujeres sombreros de copa pequeños combinados con pañuelos de fábrica.

7. Respuestas a las dudas más comunes: Para que no te lo cuenten

A lo largo de mi investigación, me he topado con los típicos "peros" basados ​​en la costumbre o en excepciones muy concretas. Conviene aclarar las tres dudas más repetidas:

  • ¿Pero no usaban montera los marineros de San Cristóbal en el siglo XIX?
    Sí, los llamados "rocotes" (pescadores de Las Palmas de Gran Canaria) estiraron el uso de ciertos gorros y monteras masculinas de lana debido al frío y al trabajo en el mar. Pero cuidado: eso era indumentaria de faena (ropa de trabajo de un gremio). No tiene sentido coger una prenda rústica de trabajo y meterla en un traje de fiesta decimonónico. Es mezclar dos mundos que no pegan.
  • Si el hombre puede usar cualquier montera documentada en la isla y hay dos de mujer, ¿por qué no en el XIX?
    Porque toda esa rica variedad de piezas que se conservan y los apuntes de Teno sitúan estos modelos (tanto masculinos como femeninos) estrictamente en el siglo XVIII. Por tanto, meter prendas que ya de por sí eran exclusivas y arcaicas en los años 1700 dentro de las modas de los años 1800 (siglo XIX) con ropa de transición es un invento sin base alguna.
  • ¿Qué papel interpretó Paco Mireles si la documentación sigue inédita?
    El trabajo de Paco Mireles fue técnico y de custodia. Él no realizó la investigación de la pieza, sino que poseía y guardaba los datos técnicos destinados al libro que aún está por publicar. Compartir esa documentación con Pinona tras el festival de Ingenio permitió dar los primeros pasos técnicos en el taller, lo que no justifica que hoy en día se mezcle esa valiosa estructura del siglo XVIII con camisas industriales del siglo XIX.

Reflexión final: El creer no es ciencia cierta

Hoy en día vemos mucho "postureo" en los escenarios y en las romerías: parece que importa más que el traje quede bonito o llamativo en la foto antes que ser fiel a la historia. Deberíamos hacer más caso a lo que está realmente documentado en las fuentes antiguas y menos a las ocurrencias o gustos personales del director de vestimenta de turno.

En la vestimenta tradicional ocurre una cosa: las modas falsas entran muy rápido en los grupos, pero luego son dificilísimas de quitar porque la gente se acostumbra a verlas. Respetemos el legado real de nuestros antepasados ​​y las rigurosas investigaciones de lo que sí está históricamente documentado y contrastado. La identidad de un pueblo no se inventó por estética; se protege a través del rigor y del respeto a la ciencia de los que nos precedieron.

 

En memoria de José Antonio Pérez Cruz "Teno" , que dedicó su vida a investigar la verdad de nuestra ropa tradicional. Su legado permanece vivo gracias al coraje y la aguja de la primera artífice, Pepita Bravo de Laguna, a la documentación custodiada por Paco Mireles y al compromiso de agrupaciones como Antiguos Coros y Danzas de Ingenio que defienden nuestras raíces con la verdad por delante.

PD: La etnografía y la historia no son dogmas cerrados, sino una ciencia en constante evolución basada en pruebas. Si algún investigador, director de agrupación o particular posee en su archivo privado fotografías antiguas, documentos notariales o testamentos documentados que atestigüen y demuestren que la montera (masculina o femenina) se utilizó de forma cotidiana con las vestimentas de transición del siglo XIX en Gran Canaria, le invita públicamente a sacarlos a la luz, compartirlos y contrastarlos. Sumar datos contrastados es la única vía para seguir construyendo nuestra identidad con rigor.

 

 ANEXO: CONSEJOS PRÁCTICOS PARA AGRUPACIONES

  • Respetar los bloques de época: Si una agrupación va a lucir estampas del siglo XIX, tanto los hombres como las mujeres deben llevar las cabezas cubiertas con cachorros de fieltro, sombreros de paja, mantillas o pañuelos. Si se decide usar las monteras documentadas (sean masculinas o femeninas), todo el grupo debe vestir estrictamente con el paño, lino y lana del siglo XVIII.
  • Acudir a los especialistas: Antes de cometer un error en el cuerpo de baile, los colectivos tienen a su disposición los canales de asesoramiento de la FEDAC. Es mejor contrastar los patrones con técnicos expertos antes de arriesgarse a subir un anacronismo al escenario.
  • Pedagogía ante el error técnico: Si al confeccionar una montera antigua la visera o la punta no quedan perfectas debido a la tremenda dificultad de los patrones originales, es sano explicarlo en las presentaciones del grupo. El público agradecerá la honestidad y aprenderá a valorar la dificultad que tiene la artesanía real.

 

Bibliografía y Fuentes Consultadas

  • Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC): «Trajes tradicionales de Gran Canaria. Patrones» (Ediciones del Cabildo de Gran Canaria). Custodia de datos técnicos e indicios de indumentaria destinadas a publicaciones inéditas a cargo del técnico Paco Mireles [Trajes tradicionales de Gran Canaria. Patrones - FEDAC].
  • Portal de Etnografía y Cultura Tradicional Canaria: «La Montera» y «Vestimenta de Transición» . Registros históricos digitales sobre el desuso de la lana del país frente al sombrero de fieltro [Cultura Tradicional de Gran Canaria].
  • Archivo y Trabajos de Campo de José Antonio Pérez Cruz "Teno": Investigaciones sobre las Múltiples monteras masculinas y las dos piezas femeninas (una cónica y otra esférica) documentadas en Gran Canaria, contrastadas públicamente por la especialista Pepita Bravo de Laguna [Encuentro de Costura de Gran Canaria - Facebook].

 

viernes, 2 de octubre de 2026

El Casino de Gáldar pone en marcha un grupo de baile tradicional con clases gratuitas

La Sociedad de Fomento, Instrucción y Recreo Casino de Gáldar pone en marcha un nuevo grupo de baile tradicional con el objetivo de seguir fomentando la cultura popular y ofrecer un espacio de encuentro para todas aquellas personas que quieran acercarse al folclore ya los bailes tradicionales de Canarias. La iniciativa está abierta tanto a los socios de la entidad como a simpatizantes y las clases serán totalmente gratuitas.

El taller se desarrollará todos los lunes, de 19:00 a 21:00 horas, en el salón del Casino de Gáldar, en la Plaza de Santiago, donde los participantes podrán aprender y practicar diferentes bailes tradicionales en un ambiente de convivencia y participación, independientemente de que tengan experiencia previa o quieran iniciarse por primera vez en este ámbito.

Con la creación de este grupo de baile, el Casino de Gáldar continúa ampliando su actividad y reforzando su papel como espacio de encuentro y dinamización cultural en el municipio, recuperando además una actividad estrechamente vinculada a las tradiciones canarias y la vida de las sociedades culturales y recreativas de las islas.

La Sociedad de Fomento, Instrucción y Recreo Casino de Gáldar, fundada en 1847, mantiene así su apuesta por generar nuevas actividades para sus socios y para el conjunto de la ciudadanía, especialmente aquellas relacionadas con la cultura, las tradiciones y la convivencia.

Las personas interesadas en formar parte del grupo pueden solicitar información a través del número de WhatsApp 639 702 771 . Las clases tendrán lugar cada lunes de 19:00 a 21:00 horas en el propio salón del Casino de Gáldar.